Cerca del 20% de la producción anual de sandías en los Estados Unidos es descartada por imperfecciones estéticas. Un grupo de investigadores del Departamento de Agricultura estadounidense investigó la potencialidad de esta fruta como generadora de combustible. La alentadora conclusión es que los azúcares de la sandía pueden fermentar permitiendo la elaboración de etanol, un tipo de biocombustible.
Asimismo, los investigadores alegan que además de usarse para la producción directa de etanol, los jugos de la fruta pueden ser usados para diluir otros biocombustibles.
Algunas estimaciones indican que por cada hectárea se pueden producir 220 litros aproximadamente.
Todo suma.
Fuente: www.sciencedaily.com