Baterías hechas con microbios podría ayudar a generar energía a la vez que limpiamos desperdicios orgánicos. Eso piensan investigadores de la Penn State University, Estados Unidos, que han experimentado con bacterias, los expertos naturales en descomponer los desperdicios.
Las aguas residuales están repletas de azúcares ricos en energía que los investigadores han luchado durante años para poder convertirlos en energía utilizable. Ahora gracias a las bacterias, se podría aprovechar esa energía latente.
Según Bruce Logan, uno de los investigadores, es algo parecido a lo que se ve en la película Matrix, la forma en que las máquinas nos utilizaban para “cosechar” la electricidad que genera nuestro cuerpo. Bueno, en este caso en vez de personas, usan bacterias.
Han experimentado con muchas variedades de bacterias, pero se han centrado en las geobacter, que se encuentran naturalmente en muchos suelos y sedimentos. “Las geobacter se desarrollan al descomponer materiales orgánicos y transfiriendo electrones a casi cualquier cosa que se parezca al hierro”, dijo Logan.
Las geobacter pueden atacar casi cualquier contaminante de las aguas residuales y descomponerlo al 90 por ciento, y a la vez recuperar casi todos los electrones.
No es que esta sea la solución mundial a los problemas de energía y a la lucha contra el calentamiento global, pero sí es una más de las energías alternativas, y podría alimentar con creces las plantas de tratamiento de aguas.
O sea que de este modo todo el sistema de tratamiento de aguas residuales se autoabastecería de energía, sería autosustentable. No es un dato desdeñable, ya que se suele destinar gran parte de la energía consumida a diario en una ciudad al tratamiento de aguas.
Fuente: Livescience