Uno de los problemas de la energía eólica, y de otras energías renovables, es que no es constante, entonces no resulta tan confiable como fuente única. La solución sería poder almacenar la energía que sobra durante los picos en que los vientos soplan mucho y producen más energía de la consumida. Así se podría usar esa energía en los momentos en que el viento sopla poco y se produce menos de lo que se está consumiendo.
La gente de Calmac ha llegado con una solución mientras buscaba otra: almacenar energía haciendo hielo. ¿Cómo es esto?
Calmac se especializa en sistemas de aire acondicionado a partir de energía acumulada en hielo. Parten de la base de que durante la noche se consume menos energía, y cuando suele estar más fresco en verano, así que los sistemas hacen hielo, y luego durante el día el aire acondicionado se vale de este hielo para la refrigeración.
El viento suele soplar más fuerte durante la noche en muchas regiones, pero claro, durante la noche esa energía de más, se desperdicia, ya que en consumo baja, y no se puede almacenar. Así vendría muy bien un sistema de almacenaje.
En Calmac le llaman IceBank al sistema, que vendría a ser algo así como bancos de hielo para almacenar energía. Ya su sistema de aire acondicionado que funciona con estos IceBanks presentan un ahorro de 20-40 % en el consumo de electricidad.
La forma en que funciona este IceBank es la siguiente: Durante los momentos de bajo consumo eléctrico, agua con un 25 por ciento de etileno o propileno es enfriada y luego puesta a circular a través de un cambiador de calor ubicado dentro del los tanques IceBank. El agua que entra en los tanques ya lo hace a una temperatura de unos 4 º bajo cero, lo que hace que el agua dentro de los tanques se congele.
Este proceso extrae el calor del agua que rodea al cambiador de calor hasta que aproximadamente el 95% del agua del tanque se congela. Esto suele llevar entre 6 y 12 horas.
Luego, durante el pico de consumo eléctrico, la solución con glicol sale a una temperatura más alta, a unos 10 º C, al entrar en contacto con el tanque de hielo, la solución se enfría, y este frío es el que se aprovecha para refrigeración del aire que se hace circular por un edificio.
Parece complicado, pero es una forma de ahorrar energía, utilizando los momentos en que se consume menos, para paliar los picos de máximo consumo.
Fuente: Calmac