Frisia Climatizaciones S.A.C.C.I.C.I. y F., con base en la provincia de San Luis, es una empresa con un fuerte compromiso ecológico y energético que desarrrolla tecnologías limpias y energéticamente sustentables. Sustentator entrevistó al Arquitecto Emilio Emmer, director gerente de Frisia, en una visita que el responsable de la empresa puntana realizó a Buenos Aires.
Emilio Emmer nació en Milán y se trasladó a Buenos Aires donde realizó sus estudios de arquitectura. Pero, la idea de desarrollar proyectos que lo comprometiesen con la ecología y con la sustentabilidad no es nueva. De hecho, el arquitecto se mudó a la provincia de San Luis en 1974, en busca de una vida más sana y más sustentable.
Veamos qué nos contó el director de Frisia Climatizaciones, tras largos años de experiencia al frente de su empresa.
Sustentator, durante la entrevista, quiso encontrar respuesta al interrogante de cómo y por qué un hombre ha pasado la mayor parte de su vida analizando y evaluando la
posibilidad de desarrollar los mejores inventos que sirven, en la actualidad, para que muchísimas personas que viven bastante alejadas de la ciudad puedan tener en sus viviendas todo lo necesario para llevar una vida sustentable, saludable y ecológica sin verse obligadas a padecer falta de energía o de tener que trasladarse, forzosamente, y viajar kilómetros para poder abastacerse. Frisia Climatizaciones pensó en esa gente y se ocupó de que puedan vivir tranquilos y cómodos, sin que falte nada en sus hogares.
“Para mí fue algo muy natural, un poco por mi origen y otro poco por la necesidad de la gente”.- comienza a explicar el gerente de Frisia. “De chico ya jugaba con un trencito eléctrico, y todos los temas mecánicos y de controles me apasionaban”.- recuerda Emmer.
Además de hacer su carrera de arquitectura, Emilio Emmer ha estado muy involucrado en la parte agropecuaria. “En tambos he aprendido todo lo relacionado con el frío. En la parte de premoldeado he tenido que desarrollar viviendas en altura, tuve que hacer estudios ambientales para la aprobación de Secretaría de Vivienda, he estado en la industria láctea, interactué mucho con personas y con grupos así que la comunicación me resulta bastante fácil. Frisia es una empresa vieja, tiene más de 40 años. Nosotros la hemos tomado hace 20 años y nos hemos abocado, especialmente, a las climatizaciones. En el camino, nos hemos encontrado, sobre todo en industria, con la necesidad de tener que brindar nuevas soluciones”, cuenta Emmer.
A Sustentator le llamó la atención, especialmente, uno de sus productos: T’iqi Solar. Si bien ya nos habíamos informado de que el T’iqi Solar es un kit de captación y distribución de energía eléctrica a partir de módulos fotovoltaicos con 5 luminarias de bajo consumo, pedimos al responsable de Frisia que nos amplíe más detalles. ¿Qué es exactamente un T’iqi Solar? ¿Cómo se le ocurrió la idea? ¿Para qué sirve?
La respuesta del arquitecto fue tan sencilla que me sorprendió: “El t’iqi es un muñeco solar”, dijo. ¿Cómo es eso de “muñeco” solar?
“Sí, t’iqi en quechua significa muñeco. T’iqi solar
es un muñeco solar. Es una torre con dos paneles solares, una batería y los controles necesarios para que funcione bien. Con eso ya estamos en condiciones de abastecer energía eléctrica a una vivienda con cinco luminarias,con televisión, con un equipo de comunicación o con una computadora. Es más, el t’iqi está aprobado por la jefa espiritual de la comunidad huarpe”.
“Lo hemos desarrollado en un Ministerio del Campo de la provincia de San Luis. La idea fue darles a los pobladores aislados la posibildad de tener acceso, justamente, a los sistemas de comunicación (a la televisión, a las computadoras que en este momento tienen los chicos en las escuelas. Es un sistema sustentable porque son zonas en las que si quisieran tener energía eléctrica tendrían que tener un grupo electrógeno. Lo mismo sucede con el combustible. Son lugares muy aislados. El hecho de que puedan participar con televisión, con los celulares, con las computadoras y que los puedan usar todos los días es algo que a la gente le cambia la vida. Tener que verse obligados a recorrer 100 km para recargar una batería, para poder mirar 2 horas de televisión, no es lo mismo que tenerla disponible 6 o 7 horas diarias sin tener la necesidad de salir de su casa. Todo esto, además, favorece a que la gente quiera quedarse en su terruño, en lugar de mudarse a ciudades más grandes”. – especificó Emmer.
El t’iqi solar no sólo es una excelente solución, sino que además es sumamente económico. Si lo comparamos con lo que puede costar el hecho de tener que hacer la bajada de una línea de alta tensión estamos hablando de una fracción de una quinta o una sexta parte de ahorro. Colocar un t’iqi es más que accesible.
En la actualidad, en San Luis ya hay 375 viviendas con su t’iqi instalado.