POR planetajoy - 22 enero, 2015

Más restaurantes plantan sus propios vegetales

(Por Nicolás de la Barrera – Planeta Joy) La cantidad de cocineros que deciden plantar sus propias semillas para autoabastecerse y darle un toque diferencial a su cocina va en aumento. Razones para una tendencia que se afirmó en el exterior y pisa fuerte en la Argentina.

Foto: Planeta Joy.

“Volver a las raíces”. Más literal que nunca, ese parece ser hoy el lema de cada vez más chefs, de más clientes. De un universo gastronómico que se cansó de probar tomates sin gusto, manzanas sospechadas de estar bañadas con pesticidas y frutillas hermosas a la vista, pero sin madurar y fuera de estación. En una especie de “hazlo tú mismo” culinario, los restaurantes construyeron sus propias huertas, y como un brote, la tendencia se expande a fuerza de ingenio y ganas de volver a comer sano con frutas, verduras y hierbas que inunden de sabor el paladar.

Si en un principio la búsqueda de alimentos orgánicos llevó a los maestros de la cocina a recorrer granjas y campos para encontrar los mejores productos, desde hace algunos años muchos restaurantes optaron por acercar los cultivos a sus chefs: ya sea con una huerta en la terraza o a un costado de los restaurantes, el fenómeno es mundial.

Atravesada por conceptos novedosos y a la vez rimbombantes como el de la gastrobotánica (el estudio de viejas y nuevas plantas, y sus componentes), la tendencia de los restaurantes con su huerta puede empezar a rastrearse en la historia de chefs que, como el francés Michel Bras o la española multipremiada Carme Rusculleda, se inclinaron hace casi 30 años por un estilo de cocina basado en el uso de verduras y hierbas frescas, sin obviar la estacionalidad de cada alimento. Casi en simultáneo, en Italia, a principios de los noventa, el movimiento SloowFood, fundado en la utilización de alimentos regionales y el respeto al medioambiente, sembraba la semilla para lo que, años después, sería la difusión masiva de los hábitos sanos que hoy empiezan a rodear a miles de cocinas.

El nuevo siglo, y en particular la última década, llegaría con la proliferación de los restaurantes apuntados a la creciente clientela vegetariana y a los curiosos por la comida orgánica. La tendencia, no obstante, no se reservó solo al movimiento que hizo del reino de las plantas y los hongos sus ingredientes indispensables: grandes y reconocidos restaurantes del mundo aptos para cualquier comensal también pusieron manos a la obra y cultivaron el espacio del que disponían, empujados por chefs inquietos en tener los mejores productos para sus platos. Es el caso de Noma, el restaurante danés, primero en el ranking del magazine Restaurant que, con su chef René Redzepi convertido en una personalidad de influencia, parece plantear una revolución verde apoyada en los productos locales, orgánicos y de su huerta, claro. El sexto lugar en la lista de los mejores corresponde al español Mugaritz, en San Sebastián: su enorme baratza (huerta) colmada de hinojo, jengibre, zanahorias, rabanitos y 125 variedades de plantas distintas no llega a ser el Jardín de Versalles, pero nada tiene que envidiar a otros grandes espacios verdes y multicolores.

El argentino Mauro Colagreco, dueño de dos estrellas Michelin, es el exponente argentino en el mundo del restaurante con huerta propia: la tiene tanto Mirazur en Francia como en Unico en Shanghai, China, y sus menús varían según lo recolectado en el día.

NUEVA YORK Y SUS TERRAZAS
Como cualquier tendencia, moda o novedad, Nueva York no es ajena al rumbo que toma la gastronomía y las llamadas roof top garden, o mejor dicho, las terrazas verdes, se multiplican en medio del paisaje citadino. El italiano Rosemary, en el Greenwich Village, posee su extensa huerta donde los tomates cherry, zucchini y recula crecen entre variedades de cítricos y aromáticas. Riverpark, otro restaurante cercado de oficinas, ofrece desde su prolija y gran terraza verde una vista panorámica del East River para aprovechar en un almuerzo o cena al aire libre y en un ambiente más que apacible. Pero si de estética se trata, Bell Book and Candle gana en diversidad de formas y tamaños y el resultado parece planeado por un paisajista futurista: cilantro, rúcula, coliflor, todo crece alrededor de unos blancos tubos verticales dispuestos en la superficie del techo del local, a disposición de John Mooney, el chef que, según afirma, resuelve el menú a partir de lo que dispone en la cima del restaurante.

ARGENTINA AL DÍA  
En sintonía desde hace rato con las últimas tendencias, la Argentina suma, a paso lento pero firme, sus modelos gastronómicos a la ola de restaurantes con huerta propia. “Cuando necesitás una planta es hermoso ir a buscarla y cortar un par de hojas”, explica Nicolas Darzacq, el chef francés que pilotea la cocina vegetariana del restaurante Algaia, ubicado en el cada día más novedoso barrio de Colegiales. “Es un placer grande agrega entusiasmado- ir a limpiar, darle agua a la tierra, yo lo tomo como una terapia: cada tanto me aíslo ahí, arreglo la huerta y pongo las manos en la tierra”. Aunque con el espacio que tienen no llegan a abastecerse totalmente, cada plato lleva algún toque de lo que el patio ofrece: albahaca, estragón, jazmín -para el té- y hasta mauve, una flor violeta importada por Darzacq desde Francia.

Aunque sería normal asociar el resurgimiento de las huertas al vegetarianismo, la realidad es que lo natural no discrimina: Los Girasoles, en Carlos Keen, es el restaurante de la Fundación Camino Abierto que integra a niños provenientes de institutos de menores a la sociedad, al campo y a la cocina. El dato: todos los productos que utilizan vienen de la granja y la huerta, para mostrar a cualquier comensal que la combinación campo y gourmet, existe. “Veíamos que un restaurante solo no comprendía todo el proyecto, sino que teníamos que hacer algo para sustentarnos”, cuenta Susana Esmoris, presidenta de la fundación.

¿Cómo explica ella esta tendencia? “No, no es una moda, es una necesidad de volver a las fuentes. Yo lo llamo comida consciente, y es la dirección hacia donde va la gastronomía”, dice.

Foto: Planeta Joy.

¿COCINEROS JARDINEROS? 
No, pero casi. Las exigencias y el conocimiento de los clientes son cada vez mayores. Y la autoexigencia y educación de los chefs, más aún. Para Martiniano Molina, a cargo del diseño de los platos en Los Girasoles, el trabajo en la huerta “debería ser materia ya desde la primaria”. “Debemos reeducarnos respecto del consumo de alimentos. Hoy el cocinero ha tomado una relevancia enorme en la sociedad y a la vez somos comunicadores, entonces tenemos que promover una alimentación responsable”, agrega.

Molina apunta a un problema cada día más conocido y dice que si el cocinero no conoce el origen de aquello con lo que va a trabajar, lo más probable es que los alimentos no sean orgánicos, sino de producción convencional, o sea, que consigo traen un bonus de pesticidas, conservantes y otros ingredientes de laboratorio.

Según Darío Gualtieri, chef del hotel boutique Casa Umare, donde cultivan sus propias aromáticas, la experiencia de la huerta propia es única, y explica: “No hay nada mejor que salir con la tijerita, cortar y ponerlo arriba del plato”. El reconocido chef aporta a la pregunta de por qué surgen las huertas propias en los restaurantes. Para Gualtieri, discípulo de Francis Mallmann, al cocinero “le suma tener un producto que no solo sea rico, sino que sea un alimento muy confiable”. Y destaca el rol del Gato Dumas como un precursor de aquellos que siempre estuvieron en busca de los mejores productos, con los mejores sabores, y siempre sanos.

Álvaro Zapata, chef del restaurante a puertas cerradas Casa Félix, coincide con Gualtieri y sentencia: “El cocinero siempre trata de tener sus propias frutas y hierbas, ya que no hay manera de que un alimento seco compita contra uno fresco”. Entre un limonero y una capuchina en el patio, Zapata confirma la multitarea de un cocinero del siglo XXI: “Hoy no es solamente cocinar bien, tenés que saber un poquito de química, un poco de biología, y tener en claro cuándo poner una planta al sol y que termine dando un aceite de cedrón impecable”.

Para muchos, el futuro de la gastronomía ya llegó y está madurando en el país, aunque ya se lo puede encontrar por algún patio o terraza, lugares que invitan a probar los sabores que alguna vez parecieron perdidos.

COMENSALES ENTRE LA CURIOSIDAD Y LA TIMIDEZ
¿Hay un público predilecto de aquellas verduras, flores comestibles y frutas recién cortadas? “Hay gente que viene para conocer hierbas nuevas, o para ampliar un poco más las que ya conoce”, asegura Zapata. Para Molina, se trata de una masa crítica en crecimiento y que se ve reflejada en el cada vez mayor número de mercados orgánicos. Sin embargo, Gualtieri expone un cuadro de situación en el país que se aleja del ideal: “Todavía como comensal el argentino no está acostumbrado a preguntar por un ingrediente. Hay una idiosincrasia en la cual parece que si preguntás vas a parecer un estúpido que no sabe nada. En otros países, en cambio, te preguntan, quieren saber y te agradecen que les cuentes sobre lo qué están comiendo”. Gualtieri, el chef de los rulos más volátiles de la Argentina, propone informarle al cliente que lo que consume viene de una huerta y es orgánico. De esta forma, asegura, se transformará en un valor agregado.

POR Tais Gadea Lara - 21 enero, 2015

Obama incluyó el cambio climático en su reporte al Congreso

El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, presentó ayer su reporte anual al Congreso de su país. Además de hablar sobre la relación con Cuba, el antisemitismo y el terrorismo en el mundo, y la situación económica pos recesión de su nación; tomó el cambio climático como la principal preocupación de las generaciones presentes y futuras.

Barack Obama en su discurso ayer ante el Congreso.

Cada año, el presidente de los Estados Unidos (EEUU) debe presentar un informe al Congreso sobre la situación actual de su país. El reporte, denominado State of the Union (Estado de la Unión), fue presentado ayer, martes 20 de enero, por el actual presidente Barack Obama ante el congreso norteamericano. La expectativa de la sociedad y la prensa mundial estaba puesta en cuáles serían los dichos del mandatario, especialmente sobre un posible conflicto bélico en Medio Oriente por los recientes ataques del ISIS y sobre cómo continuaría la relación con Cuba tras el histórico acercamiento entre ambas naciones. Sin embargo, para quienes trabajamos en la temática ambiental, llamó la atención que, entre los múltiples temas sobre los cuales habló Obama en su discurso, incluyó de manera ferviente, el cambio climático.

La temática fue introducida por el presidente estadounidense al referirse a las políticas implementadas por su país en la región de Asia y el Pacífico, que incluyen la ayuda ante catástrofes naturales. “En la región Asia-Pacífico, estamos modernizando nuestras alianzas mientras nos aseguramos de que las demás naciones cumplan con las reglas al realizar operaciones de comercio internacional, resolver disputas marítimas y participar en desafíos internacionales comunes como la no proliferación y la prestación de ayuda ante desastres naturales. Y no hay ningún desafío, ningún desafío, que presente una amenaza mayor a las generaciones futuras que el cambio climático“, afirmó.

Acto seguido, Obama hizo referencia a los estudios científicos más recientes que han demostrado que el cambio climático no solo es producto de la actividad humana, sino que también requiere de un cambio urgente de acción por parte del hombre. Así se refería el presidente de Estados Unidos a los aportes de la ciencia y la realidad climática actual en todo el mundo: “El año 2014 fue el más caluroso que se ha registrado en la historia de nuestro planeta. Y sé que un año no sirve para indicar una tendencia, pero esto sí sirve: 14 de los 15 años más calurosos registrados en la historia se encuentran todos en los primeros 15 años de este siglo. He oído a gente que intenta evitar las pruebas al decir que no son científicos; que no tenemos suficiente información para actuar. Bueno, yo tampoco soy científico. ¿Pero saben qué? Conozco a muchos científicos fabulosos en la NASA, en la NOAA y en nuestras mejores universidades y todos los mejores científicos del mundo nos están diciendo que si nuestras acciones están cambiando el clima y si no actuamos contundentemente, seguiremos viendo subidas en el nivel de los océanos, olas de calor más largas y calurosas, sequías e inundaciones peligrosas y otras alteraciones masivas del clima que podrán generar más movimiento migratorio, enfrentamientos y hambre alrededor del mundo”. Obama erigió la figura del Pentágono, institución que “asegura que el cambio climático supone riesgos inmediatos a la seguridad nacional de EEUU”.

Frente a ello, el presidente norteamericano manifestó la labor que su gobierno viene llevando a cabo en los últimos años frente a la problemática, tales como: los cambios en la producción y el consumo de energía; la reserva y conservación de tierras y aguas públicas; y las medidas tomadas por el Congreso ante acciones públicas y privadas que pueden poner en peligro la salud de la población (referencia a la reciente disputa nacional por aprobar o no el fracking en ciertos estados del país).

Entre dichas acciones, Obama se refirió al acuerdo firmado con China en noviembre de 2014 para reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. El énfasis estuvo puesto en el carácter histórico de dicha alianza, pero en especial en el impulso que, según el presidente estadounidense, daría a otras naciones en el rumbo a la Conferencia de las Partes (COP21) a celebrarse en París en diciembre de este año. Así lo exponía Obama: “En Pekín, hicimos un anuncio histórico: EEUU duplicará el ritmo de reducción de nuestra polución de carbono y China se comprometió por primera vez a limitar sus emisiones. Y porque las dos economías más grandes del mundo aunaron esfuerzos, otros países ahora están dando un paso al frente y dan esperanzas de que este año, por fin, las naciones del mundo lleguen a un acuerdo para proteger el único planeta que tenemos”.

El interrogante que se plantea ante estos dichos es si fue a partir del acuerdo entre EEUU y China que otros países empezaron también a trabajar en su impacto, o si, en verdad, ya varias naciones venían trabajando en la temática y lo que se esperaba era que las dos mayores potencias (principales emisoras de dióxido de carbono) llevaran sus anuales dichos a políticas concretas de reducción.

El director ejecutivo de la organización internacional ambientalista +350, May Boeve, emitió un comunicado sobre las declaraciones de Obama, poniendo el énfasis en la actitud del presidente frente a la problemática del fracking en EEUU y su defensa de las energías renovables, como si “el presidente está claramente empezando a preocuparse por su legado climático“.

Mientras que en su Estado de la Unión de 2011, Barack Obama no hizo una sola mención al cambio climático ni la política ambiental, los cuatro párrafos dedicados a la temática en el discurso de ayer, evidencian una modificación de la importancia que se le otorga a la problemática en EEUU y en el mundo entero. Quizás no por propia voluntad, quizás porque ya sus efectos se viven y sufren en su propio territorio, quizás porque el 99,9% de la comunidad científica ya alertó sobre la urgencia de acción, o quizás simplemente porque en septiembre del año pasado la sociedad mundial se hizo escuchar en una histórica marcha por el futuro de la humanidad, pero también por el futuro del planeta. Llegó la hora de que los discursos y las palabras, se conviertan en políticas y acciones.

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POR Agostina Mileo - 20 enero, 2015

Terremoto producto del fracking

En marzo del año pasado hubo un día en el que las tazas se movieron sobre las mesas de Ohio (Estados Unidos). Un día en el que una chica que cambiaba una lamparita subida a una escalera se tuvo que agarrar unos segundos del marco de una ventana. Un día en el que a un nene que jugaba en la vereda la pelota se le fue sola de los pies hasta debajo de un auto. Un día de marzo, Ohio sintió que la tierra se movió un poquito. Un día de marzo, Ohio se preguntó si había hecho bien en permitir el fracking.

Fracking, una problemática social, ambiental y política.

Otros días de marzo de 2014 las tazas y las pelotas se quedaron quietas, pero la tierra no. Cinco eventos sísmicos de una magnitud de entre 2.1 y 3.0 en la escala de Richter fueron registrados en ese período (el de 3.0 fue el que se sintió). Como todos ocurrieron un kilómetro a la redonda de una zona de extracción de gas, dos días después del de 3.0 decidieron cesar las actividades hasta saber si había alguna relación. La semana pasada, un estudio de la Seismological Society of America (Sociedad Sismológica Americana) confirmó que los pequeños terremotos se debían al fracking.

Para extraer gas de las rocas que se encuentran bajo varias capas de tierra es necesario hacer una perforación profunda e introducir agua a alta presión en la piedra, hasta que se fractura y libera el gas. Esta técnica que genera nuevas grietas y canales en la roca produce, de por si, pequeños temblores, pero usualmente no pueden ser percibidos por las personas. La SSA explicó en su gacetilla de prensa que la creciente popularidad del fracking y el avance en las técnicas de monitoreo sísmico hicieron que el número de terremotos asociados con la actividad, tanto percibidos como no, aumentara en los últimos años.

En el estudio, los científicos analizaron los datos recolectados por la Earthscope Transportable Array, una red de estaciones de monitoreo. Luego los compararon con los resultados de varios informes sobre tecnologías de estimulación de pozos, y concluyeron que los eventos sísmicos de Ohio encajaban perfectamente en cuanto a momento y lugar con respecto a las actividades de fracking llevadas a cabo por la empresa Hilcorp en la zona.

“Creemos que se trata de un caso de mala suerte. No es que la actividad de Hilcorp haya creado nuevas fallas, sino que trabajaron sobre una capa de roca muy antigua que probablemente tuviera muchas fracturas preexistentes”, explicó Robert Skoumal, co-autor del estudio. “Lo más factible es que se haya activado algún canal en la piedra del que no se tenía conocimiento antes de la actividad sísmica. Simplemente no se sabe dónde están ubicadas todas las grietas en la roca”, agregó.

Recientemente, el Departamento de Recursos Naturales de Ohio modificó su regulación respecto al fracking cerca de las líneas de falla y otras áreas con potencial actividad sísmica. La controversia crece y no se sabe hasta qué punto debería funcionar el principio precautorio. Por ahora, no hay evidencia científica de que haya que temer daños mayores, pero los vasos también pueden rebalsarse de a gotas.

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POR Sustentator - 19 enero, 2015

Receta para Lunes Sin Carne: Pasta peperonata

El artista y activista ambiental Paul McCartney encabeza la campaña mundial Lunes Sin Carne (Meat Free Monday) que invita a aquellas personas que no son vegetarianas a considerar un día a la semana para dejar de comer carne y pensar en alternativas gastronómicas con la familia, el equipo de trabajo o amigos. Para aquellos que hoy se suman a esta convocatoria, les compartimos una receta del reconocido chef internacional Jamie Oliver, que publicó hoy en su blog con motivo de la fecha.

Pasta peperonata.

Receta para cuatro porciones. Fácil. Duración: 1 hora.

Ingredientes.

2 pimientos rojos, sin semillas y en rodajas. 2 pimientos amarillos, sin semillas y en rodajas. Aceite de oliva extra virgen. Sal de mar. Pimienta negra recién molida. 2 cebollas moradas, peladas y en rodajas. 2 dientes de ajo, pelados y rallados. 2 puñados de hojas de perejil fresco, finamente picadas. 2 cucharadas de vino tinto o de vinagre balsámico. 2 puñados de queso parmesano rallado. 2 cucharadas colmadas de queso mascarpone o crema fresca (opcionales). 455 g. de fideos rigatoni (o penne o espagueti).

Preparación.

“Se trata de un gran plato de pasta, usando rigatoni, que es bastante robusto. Es un muy buen aperitivo para el almuerzo. El mascarpone o crème fraîche es una adición encantadora, pero lo puedes quitar si lo prefieres. Te ofrecerá una maravillosa salsa moteada, pero pruébalo primero sin él y luego decide si usarlo.

Coloca todos los pimientos en una sartén grande a fuego medio con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal y pimienta. Coloca la tapa y cocina lentamente durante 15 minutos hasta que se ablanden. No lo apresures, cocinar los pimientos lentamente de este modo ayuda a realzar el sabor. Agrega la cebolla y cocina por 20 minutos más. Luego añade el ajo y el perejil y mezcla todo, manteniendo los ingredientes en movimiento en la sartén. Cocinar por 3 minutos como máximo. Probalo y sazona con un poco más de sal y pimienta. Añade el vinagre (puede salpicar, por lo que colocalo con cuidado). Luego, añadir un puñado de queso parmesano rallado y el queso mascarpone o crème fraîche (si decides usarlo) y baja el fuego al mínimo mientras se cocina la pasta.

Mientras tanto, colocar una olla grande con agua salada a hervir. Una vez que hierve, añadir la pasta y cocinar de acuerdo con las instrucciones del paquete. Cuando esté cocida, escurrir en un colador, reservando un poco del agua de cocción. Poner los pimientos, la pasta y las hojas de perejil en un recipiendo grande calentado. Dales una buena sacudida juntos. Luego, añadir un poco del agua de cocción de la pasta y unos buenos tacos de aceite de oliva extra para recubrir la pasta. Servir de inmediato espolvoreando con el resto del queso parmesano.”

Fuente: Jamie Oliver´s blog

Conocé más sobre la iniciativa de los Lunes Sin Carne en esta nota del blog. 

POR Agostina Mileo - 15 enero, 2015

Tiburones: entre la ciencia ficción y la realidad

Un nene ve la serie de Cousteau, crece y se convierte en biólogo. Una adolescente ve la saga de Indiana Jones y decide estudiar arqueología. Un padre desvelado encuentra el canal de cocina en la televisión y convierte las cenas de todos los días en un espacio experimental. Lo que vemos moldea nuestras preferencias y es capaz de cambiar nuestras opiniones. Nos puede empezar a gustar algo que no conocíamos y es maravilloso. También nos puede disgustar algo que no conocemos y es peligroso.

Foto: Documental SharkWater.

En Australia, cuando un político ve una película sobre un animal asesino, se inspira. Entre 2000 y 2014, los distintos gobiernos de Australia Oriental implementaron gestiones sobre la caza de tiburones casi idénticas a las del Tiburón de Steven Spielberg  y casi contrarias a la evidencia de las investigaciones que financiaron. De hecho, hasta existe la figura de “amenaza inminente” para describir a los tiburones, que alienta que se capture y mate a los ejemplares. Una especie de promoción del exterminio, con foco en la narrativa hollywoodense que presenta al animal como un ser deliberadamente maligno.

En octubre de 2014, el gobierno de Australia Oriental quiso extender su política, pero el Gobierno Federal consideró que el permiso para matar tiburones en la costa constituye una “amenaza inminente” para los bañistas. “Esta medida utiliza mitos como argumento para matar tiburones que están protegidos por la ley, además de no proveer seguridad alguna en la playa”, declara Christopher Neff, un investigador de la Universidad de Sydney que recientemente dirigió un estudio sobre la relación de las políticas públicas sobre los tiburones y su imagen mediática.

La utilización de arpones o armas en zonas donde la gente se concentra y suele estar distraída es casi estar pidiendo que los accidentes sucedan. Con antecedentes como el de Recife, en el que se logró el 100% de supervivencia de los animales y un 97% de reducción en los ataques al monitorear las costas, capturar sin lastimar a los tiburones y trasladarlos mar adentro. en Australia parece que hubiera fiebre asesina.

Publicada en el último número del Jornal Australiano de Ciencia y Política, la investigación de Neff relacionó los efectos de la película Tiburón sobre las medidas políticas analizando la aparición de tres aspectos propuestos en la ficción: la intencionalidad de los tiburones, la impresión de que todas las interacciones entre humanos y tiburones son fatales, y la idea de que matar al tiburón es la única solución posible. “El mensaje que busqué transmitir es que los políticos no tienen derecho a establecer sus propios hechos científicos, sin importar cuán popular sea la película y cuánto afecte el imaginario popular”, explica Neff.

“Las ficciones terminan sirviendo a intereses políticos, ya que se aprovechan las narrativas que resultan familiares para construir discursos. A partir de la película Tiburón se pueden utilizar las mordidas para culpar a los tiburones de manera individual, como si fueran personas tomando decisiones. De esta manera, los eventos parecen manejables y se puede obviar la evidencia científica, que no solo ha descripto la vulnerabilidad de los tiburones ante el cambio climático, sino que ha cuantificado su reducción y establecido su importancia económica por su influencia en el ciclo de los recursos marítimos”, agrega Neff.

Otro estudio de noviembre de 2012 realizó un seguimiento de la cobertura mediática que recibían los tiburones. En el 52% de los casos, las noticias a nivel global se referían a ataques sufridos por personas y en el 60% se los presentaba negativamente. Solo el 10% hacía referencia a problemas de conservación y el 7% mencionaba aspectos biológicos o ecológicos de la especie. Por otro lado, las organizaciones conservacionistas eran citadas para resaltar los aspectos negativos de los tiburones. Sin embargo, a pesar de recurrir a ellas, los medios no las mencionaban en los artículos sobre conservación. Esto indicaría que tal vez estas organizaciones no son tenidas en cuenta para enfatizar la importancia de la conservación, o bien no le destinan suficientes esfuerzos a generar titulares.

Para develar las políticas detrás de las mordidas de tiburón o de cualquier otro problema es necesario analizar cómo son utilizadas las palabras e imágenes para transmitir un panorama al público al informar las nuevas decisiones. En este caso, una investigación identifica en un caso particular una manera preocupante de formular la gestión pública, en la que se utilizan elementos ficticios muy populares para atribuir una responsabilidad y sostener una política como si fuera una respuesta.

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PUBLICADO EN AnimalesDestacados
POR Agostina Mileo - 6 enero, 2015

Malaria: problema y solución

El verano del hemisferio sur viene con un zumbido constante. Nubes de mosquitos que se meten por cualquier ventana entreabierta. Alertas incesantes. Recipientes de agua que si se dejan un par de días a la intemperie terminan siendo nuestra sentencia final. Calores que duran cada vez más. Ronchas que pican con la intensidad de las infografías del suplemento de salud.

Mosquito transmisor.

Si algo nos prometió el cambio climático son animales exiliados. Algunos cada vez más confinados, otros colonizando tierras extrañas. Y si algo nos dijo el noticiero es que los mosquitos iban a marcar tendencia. Y que más allá de la ira colectiva provocada por el aleteo en la oreja justo cuando decidimos apagar la tele y dormir, nos vamos a tener que empezar a preocupar por enfermedades que antes no nos preocupaban. Porque si los mosquitos viajan con el calor, traen los problemas del calor con ellos.

Si durante muchos años la malaria pareció ciencia ficción, ahora es motivo de preocupación para todos los subtropicales. Por suerte también para los médicos, que dieron con un compuesto que parece poder eliminar las células infectadas.

La malaria empieza con una picadura de mosquito que introduce un parásito en el cuerpo. Este parásito se disemina  y causa la infección, por lo general en el tracto digestivo. El (+)-SJ33, un nuevo compuesto desarrollado en el Hospital de Niños San Judas de Memphis (Estados Unidos), elimina el parásito matando los glóbulos rojos que ya están infectados.

El compuesto actúa inhibiendo la ATP4, una proteína que se encarga de eliminar el exceso de sodio en los parásitos. Cuando la ATP4 no funciona, los glóbulos rojos infectados con malaria se modifican y el sistema inmune interpreta que tiene que eliminarlos. Es como si estas células envejecieran y el cuerpo usara el mismo mecanismo que utiliza normalmente para deshacerse de los glóbulos rojos que están muy viejos para ser funcionales.

Esto permite pensar en una droga que pueda administrarse una sola vez, lo que resulta mucho más efectivo y económico. Además, este sistema suprimiría los mecanismos de resistencia y no daña las células sanas. Por ahora, el SJ33 fue probado en ratones y en 24 horas eliminó el 80% de los parásitos. En 48 horas los volvió indetectables. Estos resultados le han permitido pasar a la siguiente etapa, que  consiste en un ensayo clínico con humanos saludables.

A veces el futuro parece el hogar de la catástrofe. Hay que acordarse de que así como avanzan las consecuencias del pasado, el presente también juega.

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POR Agostina Mileo - 17 diciembre, 2014

Patógenos salvajes

Zombies, tsunamis, conspiraciones farmacéuticas, extraterrestres asesinos. La televisión, el cine y la literatura se saturan de ejemplos de nuestro miedo a la extinción masiva. Angustia existencial, con forma de resistencia microbiana a los antibióticos o catástrofe natural, muchas veces nuestro tiempo transcurre imaginando qué nos podría destruir. Para las ranas, los pájaros y los murciélagos, el día de la independencia está cada vez más cerca y Will Smith está tardando en llegar.

Rana azul.

Para muchas especies, la enfermedad mortal que diezma las poblaciones es real. El 75% de los murciélagos marrones de Estados Unidos murió luego de contraer el síndrome del hocico blanco, causado por un hongo. En América Central y del Sur, cientos de especies de ranas están cercanas a la extinción luego de que otro tipo de hongo barriera con la mayor parte de sus poblaciones. Y más de 10 especies de pájaros están sufriendo las consecuencias del Virus del Nilo Oriental (algo así como el dengue de las aves).

Las enfermedades de los animales salvajes afectan muchas especies, de las cuales solo algunas sufren mortalidades elevadas, mientras otras solo actúan como transmisoras del patógeno. De esta manera la transmisión continúa mientras las poblaciones de las especies susceptibles decrece, llevándolas muchas veces al borde de la extinción. Cuando una de estas especies solo habita en lugares donde el patógeno se reproduce con facilidad, la extinción global es posible.

Las intervenciones para reducir el impacto de los patógenos de la vida silvestre son muy difíciles de implementar. Las estrategias utilizadas para manejar plagas en humanos o ganado no resultan eficientes, ya que desarrollar vacunas o drogas para el tratamiento de animales salvajes es demasiado caro. En muy pocos casos se han podido implementar vacunas, pero estas habían sido desarrolladas para animales domésticos.

Algunos investigadores están desarrollando anti-hongos para tratar murciélagos y ranas a partir de bacterias anti fúngicas presentes en la piel de animales menos afectados. La idea es introducirlas en poblaciones que experimentan un decrecimiento significativo por infecciones. Si bien algunos ensayos en los que se trasladaron bacterias de la piel de salamandras a un tipo de ranas resultaron exitosos, aún no han sido efectivos en animales libres.

Debido a estos impedimentos, se ha creado Amphibian Ark, una organización que se dedica a criar ciertas especies de rana en cautiverio hasta que haya una solución disponible. Para los murciélagos insectívoros esta no es una posibilidad, ya que no se pueden criar. De todas formas, mantener una colección de especies está lejos de ser una solución y de ninguna manera ataca el problema.

Algunos sostienen que una solución a largo plazo para combatir el síndrome del hocico blanco consiste en crear hábitats más fríos y secos para los murciélagos. En estos lugares el hongo no crecería tanto y se reduciría la mortalidad. Sin embargo, alterar el microclima de estos sitios podría provocar que los murciélagos lo abandonaran si no lo encuentran apropiado para pasar el invierno.

La mayoría de los conservacionistas son adversos a tomar riesgos, prefiriendo monitorear minuciosamente las poblaciones antes de instituir nuevas prácticas. Lo que no se tiene en cuenta en estos casos es que el monitoreo no es una técnica de prevención, sino una manera pasiva de observar los fenómenos que ya están teniendo lugar. De hecho, enlistar una especie como “en riesgo de extinción” muchas veces exacerba esta actitud, ya que se pasa a tratar a los ejemplares restantes como piezas de museo.

El sistema actual no penaliza la falta de acciones, pero sí los daños colaterales. Lo de “la intención es lo que cuenta” no juega cuando se trata de conservación de la biodiversidad. Habrá que empezar a pensar que la actualidad presenta desafíos que nunca antes se han experimentado y eso requiere tomar ciertos riesgos.

El crecimiento explosivo del tránsito global en las últimas décadas y la falta de herramientas para detectar y detener el movimiento de los patógenos lleva inevitablemente a su expansión en introducción en nuevas áreas. Tarde o temprano, las enfermedades que causan empezarán a afectar el ganado y los cultivos. Como ya ha sucedido en otras ocasiones, los humanos no estaremos precisamente a salvo. Como en nuestras fantasías apocalípticas de la pantalla grande, la solución vendrá de la mano de grandes apuestas.

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PUBLICADO EN AnimalesDestacados
POR Tais Gadea Lara - 15 diciembre, 2014

Avances alcanzados y debilidades por mejorar: el acuerdo de la COP20

Luego de dos semanas de intenso trabajo, la 20º edición de la Conferencia de las Partes (COP20) concluyó en la madrugada del domingo 14 de diciembre con un borrador consensuado. Sin embargo, el fin de la cumbre sobre cambio climático más importante del mundo significa el comienzo de un trabajo mucho más complejo y específico: el analizar, profundizar y seguir discutiendo dicho documento para llegar a París con el mejor acuerdo posible para todas las partes. ¿Qué dice el borrador consensuado en Lima?

Campaña “El rostro del cambio climático” de la ONU (2013).

Siendo la 1 de la mañana, entre pasillos del predio del Pentagonito, varias personas se preguntaban “por qué si tuvieron dos semanas para negociar, todo siempre se termina resolviendo a último momento”. Este interrogante, que parece repetirse cada año en las cumbres sobre cambio climático, encuentra en verdad en esta ocasión dos grandes motivos.

Por un lado, durante la primera semana, los obstáculos fueron del orden metodológico. Las partes discutían por el modo en el cual se llevarían a cabo las negociaciones. Y eso que a veces parece una pérdida de tiempo, en verdad lo que busca es que las negociaciones se realicen con la mayor transparencia y democracia posible. Por otro lado, la posición de los países subdesarrollados y en vías de desarrollo se mantuvo firme ante los países desarrollados respecto a la importancia de respetar la Convención como marco jurídico vigente, reconocer las responsabilidades comunes pero diferenciadas, identificar las responsabilidades históricas, y considerar el grado de vulnerabilidad de cada país frente al cambio climático.

¿Qué de todo esto terminó comprendiendo el borrador consensuado ayer en Lima? Los invito a realizar un repaso por algunos de los puntos más importantes del documento, reconociendo sus avances, pero también señalando sus debilidades, como aquellas que aún se pueden discutir para mejorar.

Se reconoce la Conveción como el marco jurídico base de las negociaciones y el borrador alcanzado. Esto fue un reclamo de algunas de las partes, que solicitaban se mantenga la Convención como base del documento, frente a una intención de algunos países desarrollados de modificar este principio y, con ello, el marco jurídico sobre el cual se firmaría el acuerdo el próximo año.

Se reconocen las responsabilidades comunes, pero diferenciadas. (3. Subraya su compromiso de alcanzar un acuerdo ambicioso en 2015 que refleje el principio de las responsabilidades comunes, pero diferenciadas y sus respectivas capacidades, a la luz de las diferentes circunstancias nacionales). Este punto refleja el pedido de varias partes de asumir en conjunto un compromiso frente al cambio climático, pero de manera diferenciada. Es decir, que todas las partes tienen una responsabilidad de acción frente a la problemática, pero la misma se deberá adecuar a las condiciones de cada país. Al respecto, es interesante recordar el discurso del representante de las Islas Marshall durante las negociaciones: “Mientras ustedes discuten si aprobar o no un documento, mis islas están a punto de desaparecer”.

Se insta a los países desarrollados a brindar apoyo financiero al resto de los países para poder implementar acciones de mitigación y adaptación frente al cambio climático. (4. Insta a los países desarrollados a proporcionar e impulsar apoyo financiero para los países en desarrollo para las acciones de mitigación y adaptación, especialmente a las partes que son particularmente vulnerables a los efectos adversos del cambio climático; y reconoce el apoyo complementario de otras partes). En relación con el punto anterior y la consideración de las circunstancias puntuales de cada país, se trabajará en el apoyo financiero que los países desarrollados deberán brindar al resto de los países para que sea posible la implementación de acciones de mitigación y adaptación. A este respecto, se espera que el Fondo Verde del Clima cumpla un papel preponderante. Se está llevando a cabo su desarrollo y durante el marco de la cumbre, algunos países ya anunciaron sus aportes económicos al fondo.

Se invita a las partes a definir cuál será su contribución nacional determinada de reducción de emisiones. Para el acuerdo que se firme en París, las partes deberán comprometerse a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en una cifra a cumplir determinada. Algunos países ya comenzaron a esbozar dicho número, sin embargo otros ni siquiera pueden estimarlo aún. El borrador señala que dicho compromiso debe ser claro, transparente y alcanzable, y debe expresarse con cifras concretas de valor a alcanzar, año o período del alcance y la metodología a aplicar. La “invitación” aún es demasiado abierta y da a las partes la flexibilidad para seguir postergando los plazos de presentación de su objetivo. Modificar el concepto de “shall” (deber) por el de “may” (poder) le quita responsabilidad y obligatoriedad al asunto. El documento solo esboza que para Noviembre de 2015 se realizará una publicación de los objetivos presentados.

La adaptación se reconoce como un objetivo de igual importancia que la mitigación, sobre el cual trabajar e incluir en las planificaciones nacionales. La adaptación ha sido uno de los grandes reclamos de ciertos bloques para que sea considerada de igual importancia y/o por encima de la mitigación como acción a cumplir.

Los daños y pérdidas se incluyen en el documento, pero de manera separada a la adaptación. Fueron dos de los conceptos más discutidos en los últimos borradores, e incluso causó el malestar de algunas partes tras su exclusión del cuarto borrador. En esta última presentación se incluye a través del Mecanismo de Varsovia de los Daños y Pérdidas. Ante esto, desde Adopt a Negotiator se destaca que aparece de manera separada de los objetivos de adaptación y “con poca fuerza o potencial legal para su real aplicación, ya que no está en el texto principal, sino en el preámbulo”.

La condición de “borrador” del documento es lo que aún debilita el compromiso de las partes. No hay objetivos claros, ni plazos concretos, ni acciones determinadas. Se trata de un documento con algunas “consideraciones” e “invitaciones”. Es un primer borrador (luego de cinco intentos en solo tres días) para que las partes profundicen en el rumbo a París.

El objetivo de obtener un documento consensuado entre las partes que sirva de borrador para el acuerdo que se firmaría en París en 2015, se cumplió en Lima. Sin embargo, el trabajo para las partes recién comienza. El documento aún no termina de expresar los intereses y las necesidades absolutas de todos los bloques, ni de brindar soluciones certeras al cambio climático. El primer paso está hecho, el trabajo de análisis, discusión y mejora comenzó. El objetivo último es que el acuerdo de París sea realmente una manifestación de real compromiso político para empezar a realizar acciones frente al cambio climático.

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POR Tais Gadea Lara - 14 diciembre, 2014

COP20: el consenso llegó a Lima

(Desde Lima, Perú) La 20° edición de la Conferencia de las Partes (COP20) debiera haber terminado anteayer, viernes 12 de diciembre. Sin embargo, la falta de consenso entre las partes, extendió el período de negociaciones hasta hoy a la madrugada. Cuando todo parecía indicar que la conferencia terminaría sin un documento firme, el consenso se reveló en el plenario y la COP20 concluyó con el tan ansiado borrador rumbo a París 2015.

La COP20 concluyó con su documento esperado.

La segunda semana de la COP20 comenzó con la presentación de dos documentos, uno de ellos a trabajarse en los próximos meses en el camino rumbo a París, y otros de indispensable y puntilloso tratamiento durante lo que serían los siguientes cinco días de jornada en El Pentagonito, Lima. Este documento abrió las negociaciones de las partes en torno al ADP(**) con vistas a llegar a un consenso respecto de cuál sería el borrador base a negociarse en la COP21 el próximo año en París.

El denominado “espíritu de Lima” (esperanzador por cierto desde un comienzo) parecía comenzar a encontrar ciertos límites en los recintos de negociaciones debido, especialmente, a discusiones y diferencias metodológicas entre las partes. Discusiones que dificultaron avanzar en el contenido del documento, para simplemente quedarse en debates sobre cómo se llevarían a cabo las negociaciones y la toma de decisiones.

Al finalizar la jornada del jueves 11 de diciembre todo parecía indicar que al día siguiente, y tal como había sido previsto desde un comienzo, las partes llegarían a un acuerdo respecto del documento. Sin embargo, ya desde el mediodía del viernes los ánimos comenzaron a ser otros, las preocupaciones cambiaron y el tan optimista “espíritu de Lima” comenzó a transformarse en el “fantasma de Copenhague”.

Pronto llegó la tarde y la posterior notificación de que a las 20 se realizaría un anuncio sobre el documento. El anunció pasó de las 20 a las 23.30, a la 01 de la madrugada del sábado 13 de diciembre. La cumbre ya no cumplía con sus plazos. El día 13 de 12 parecía comenzar para no concluir pronto. Ya próximo a las 3 de la mañana, se dio a conocer la ausencia de un consenso entre las partes respecto del documento y, en conclusión, la presentación de un nuevo borrador que las partes comenzarían a negociar en la mañana siguiente. El “espíritu de Lima” parecía desvanecerse poco a poco.

La lucha histórica: desarrollados vs. en desarrollo y subdesarrollados

Luego de una noche intensa de lectura, relectura, discusiones internas y análisis, en la mañana del sábado las partes dieron cuenta de sus opiniones en el plenario respecto de la última versión del documento. Horas de escucha fueron suficientes para que se declare la falta de consenso entre las partes.

¿Cuáles eran los motivos por los cuales los diferentes bloques no podían consensuar un borrador común? Sencillamente se trata de una lucha histórica entre los países desarrollados, por un lado, y los países en desarrollo y subdesarrollados, por otro. Dada sus condiciones culturales, económicas y sociales, los primeros están más preocupados en la aplicación de políticas de mitigación en el corto plazo y exigen que las mismas sean aplicables a todas las partes de igual manera. Frente a ello, los países en desarrollo y subdesarrollo subrayan la importancia de asumir responsabilidades comunes, pero diferenciadas. Es decir, todas las partes tienen su cuota de responsabilidad frente al cambio climático, pero ella varía en cada caso y ello debe contemplarse.

Además, este grupo de países exige el reconocimiento de las responsabilidades históricas, es decir que, en aquella diferenciación, se contemple el impacto que cada país realizó a lo largo de los últimos años. Si bien conciben que las políticas de mitigación son necesarias ponen el énfasis en políticas de adaptación bajo mecanismos de financiamiento a definir, que contribuyan a ayudar a los más vulnerables para poder actuar frente al cambio climático.

En un plenario dividido entre estas posturas, al mediodía del sábado la situación parecía ser la misma que la noche anterior: no había consenso. Las partes acordaron que el presidente de la COP20 se hiciera cargo del asunto y elaborara un documento que contemple los requerimientos y necesidades de los diferentes bloques. En reuniones de solo 10 minutos con cada parte, Manuel Pulgar Vidal conversó con cada bloque y finalmente a las 23 de un sábado, que ya parecía perder toda esperanza, se convocó para un nuevo anuncio.

El “espíritu de Lima” resurge

Una nueva (ya la 5°) presentación de un documento se presentó, confeccionada por el propio presidente de la COP20 en base a las observaciones de las partes. Parecía que había llegado la hora de decir la verdad. Pero se extendió una hora más el plazo de la sesión, para que las partes pudieran leerlo, discutirlo, analizarlo, en fin, para que realmente la transparencia y democracia del proceso estuvieran garantizadas.

60 minutos fueron suficientes para que los bloques leyeran minuciosamente el documento. 60 minutos fueron suficientes para que cada parte aceptara renunciar a ciertas pretensiones en pos de otros logros. Un día y 60 minutos fueron suficientes para que la COP20 de Lima encontrara un plenario en silencio, sin objeciones, sin observaciones, solo con la manifestación de un consenso frente a lo que sería un borrador con las bases a continuar trabajando durante todo un año en el camino a París 2015.

El denominado “Llamado de Lima para la acción climática” tiene aún mucho por discutir, debatir y profundizar. Lo ocurrido en Lima es un primer paso en un largo camino que permite sentar un antecedente de discusión, debate y encuentro entre las partes con un objetivo común: comprender que tenemos un solo planeta y que debemos empezar a actuar hoy no solo pensando en el futuro, sino también en nuestro propio presente. El tiempo para hacer frente al cambio climático ya comenzó a retroceder. La ciencia ya habló, ahora es tiempo que los políticos, junto con la sociedad civil y otros actores, empiecen a actuar.

El documento consensuado en Lima hoy a la madrugada es solo un primer paso de un largo camino que continuará con dos reuniones en febrero y junio del próximo año, para finalmente lograr llegar a un acuerdo vinculante en diciembre de 2015. Aquel perdido “espíritu de Lima” parece haber retomado su camino, lo importante no es cuántos recorridos o laberintos se caminen, sino siempre tener bien presente cuál es el destino.

Mañana les compartiré en detalle los pros y contras del nuevo documento. Mientras tanto, los invito a leer este análisis de Adopt a Negotiator.

** El mandato del ADP es desarrollar un protocolo, otro instrumento jurídico o un resultado acordado con fuerza legal en virtud de la Conferencia de las Partes, que se espera se complete a más tardar en 2015 con el fin de que pueda ser adoptado en la 20° edición de la COP y que entre en vigor y se aplique a partir de 2020.

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POR Tais Gadea Lara - 12 diciembre, 2014

COP20: en la búsqueda de un acuerdo

(Desde Lima, Perú) Llegó el último día de la Conferencia de las Partes (COP20) y la expectativa, incertidumbre y esperanza con que la comenzó parece aún protagonizar los pasillos del Pentagonito de Lima. ¿En qué situación nos encontramos a horas de que concluya la cumbre sobre cambio climático más importante del mundo?

El calentamiento global, una de las principales preocupaciones actuales.

Luego de dos semanas de trabajo, llegó hoy el último día de la 20° edición de la cumbre sobre cambio climático. Pese a que el cierre estaba previsto para esta fecha, los rumores y los propios observadores, aseguran que estos 11 días no fueron suficientes y el debate podría continuar hasta mañana, sábado, o incluso el domingo.

Desde el gobierno peruano, el énfasis -o el denominado “Espíritu de Lima” por su ministro de Ambiente, Manuel Pulgar Vidal- por hacer de esta cumbre un evento histórico para el trabajo global frente al cambio climático se mantiene vigente. Desde las organizaciones de la sociedad civil, continúan las observaciones críticas sobre las negociaciones y la falta de voluntad y responsabilidad política de los gobiernos. ¿Cuál es la situación actual de las negociaciones? ¿Qué anuncios destacados hubo durante esta semana?

Falta de acuerdo, un nuevo borrador

La segunda semana de la COP20 había comenzado con la presentación de dos borradores de ADP, uno de los cuales ya se había anticipado se terminaría de trabajar pos cumbre. El otro, de mayor urgencia, debía contar con la aprobación de todas las partes para hoy viernes. Sin embargo, ayer se dio a conocer que, tras fracasar un intento de acuerdo, se trabajó en la redacción de un nuevo borrador que se presentó finalmente a las 22.30 (hora de Perú). Durante el día de hoy se espera que este borrador sea analizado por las partes en búsqueda de obtener un acuerdo final con vistas a París 2015.

Luego de darse a conocer este nuevo borrador, diferentes organizaciones sociales expresaron su opinión sobre el documento. Ben Grossman-Cohen, de Oxfam America, expresó en un comunicado: “El último día de las conversaciones se siente como leer una novela de ´elige tu propia aventura´. El texto es peligrosamente débil. Las decisiones que se tomen hoy nos ubicarán en un camino viable rumbo a París o nos condenarán a un futuro peligroso. Los ingredientes para un cierto progreso en Lima están sobre la mesa, pero los negociadores necesitan tener el coraje para usarlos”.

Por su parte, la organización Adopt a Negotiator presentó la posición que adopta cada país ante las diferentes opciones que se están negociando en el nuevo borrador. Podés seguir el análisis en este link.

Algunos anuncios destacados

Si bien la esperanza inicial con la cual comenzó la COP20 hoy se está traduciendo en una preocupación por una falta de compromiso político, en el transcurso de esta semana se realizaron algunos anuncios que merecen ser tenidos en cuenta en los trabajos mundiales para hacer frente al cambio climático.

La licenciada en Estudios Ambientales, María Eugenia Rinaudo, destaca en i-Ambiente, algunos avances en materia de adaptación y financiamiento.

Unión Europea. Hizo hincapié en la necesidad de aplicar los principios de la convención de manera dinámica con el fin de reflejar la realidad. Ello indica que  el camino a seguir es a través de determinados a nivel nacional, los denomidados compromisos por cuenta diferenciada.

Coalición de Naciones con Bosques Tropicales (CFRN). El vocero de Panamá, manifestó que REDD+ es un elemento central del acuerdo de 2015 y llamó a acercar el Marco Varsovia para REDD+ y el marco legal del Fondo Verde del Clima.

AOSIS. Pidió la identificación de barreras y el incremento de los recursos para la acción pre-2020, en particular a través del Fondo Verde del Clima.

Australia. Solicitó reducciones de emisiones creíbles por parte de las principales economías, cooperación mundial basada en las realidades económicas y normas multilaterales de actuación transparente.

México. Hizo hincapié en la paridad política de la adaptación y la mitigación, y sostuvo que los contaminantes climáticos de vida corta son claves para aumentar la ambición.

AILAC. Su vocero de Colombia manifestó pedir la adopción de un texto de negociación para el acuerdo 2015, una decisión del ADP sobre INDC y la revisión de las contribuciones e implementación.

Reino Unido. Señaló que las INDC son un vehículo para la mitigación y pidió otros enfoques para abordar la adaptación y el financiamiento e instó a un acuerdo sobre una fase de evaluación.

Nueva Zelanda. Advirtió en contra de una excesiva atención a la diferenciación, diciendo que cada país se diferenciara en base a las circunstancias nacionales y que no habrá acuerdo sobre definiciones muy precisas de la misma.

Bolivia, por el ALBA. Pidió compensación por pérdidas y daños e hizo hincapié en los enfoques que no son de mercado. Propuso un enfoque holístico e integral para los bosques.

Filipinas. Sostuvo que cualquier redefinición de responsabilidades comunes, pero diferenciadas debe ser tratada con cuidado y estar fundada en la moral.

Argentina. Instó a que haya paridad legal entre adaptación y mitigación, y pidió que los debates sobre la diferenciación tengan en cuenta a la pobreza.

Paraguay. Llamó a establecer un acuerdo global basado en los hallazgos del IPCC, con elementos que sean de cumplimiento obligatorio y que cualquier referencia a la vulnerabilidad especial incluya a los países sin salida al mar.

Indonesia. Solicitó la generalización de las cuestiones marítimas en la mitigación y adaptación, y advirtió contra el retroceso de los países desarrollados.

Se espera entonces que en las próximas horas (o los próximos días) se de a conocer el borrador final, acordado por las partes, que sirva de base de trabajo para finalmente establecer un acuerdo en la COP21 en París 2015.

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POR Tais Gadea Lara -

El Papa Francisco exigió acciones en la COP20

(Desde Lima, Perú) Mientras se están desarrollando las negociaciones en la Conferencia de las Partes (COP20), el Papa Francisco envió un comunicado al presidente de la cumbre expresando la urgente necesidad de asumir responsabilidades y adoptar acciones concretas frente al cambio climático.

El Papa Francisco envió ayer una carta al presidente de la COP20 y ministro de Ambiente de Perú, Manuel Pulgar Vidal, con motivo de la cumbre sobre cambio climático que se espera concluya hoy con un documento que permita sentar las bases para el acuerdo que se firmaría en París el próximo año. En la carta, el Papa expresó su preocupación por la problemática y envió un mensaje a los líderes políticos para que tomen decisiones con responsabilidad.

“Lo debatido en Perú en estos días afecta a toda la humanidad, en particular a los más pobres y a las generaciones futuras. Se trata de una grave responsabilidad ética y moral“, expresó en el comunicado. Allí puso énfasis en cómo los fenómenos ambientales, cada vez más frecuentes e intensos, afectan a las poblaciones más vulnerables: “Las consecuencias de los cambios ambientales, que ya se sienten de modo dramático en muchos estados, sobre todo los insulares del Pacífico, nos recuerdan la gravedad de la incuria y la inacción“.

En relación a las negociaciones que se desarrollan en Lima, el Santo Padre fue contundente respecto de la urgencia de llegar a un acuerdo que no se reduzca a meras palabras sino que implique una toma de acciones concretas: “El tiempo para encontrar soluciones globales se está agotando. Solamente podremos hallar soluciones adecuadas si actuamos juntos y concordes. Existe, por tanto, un claro, definitivo e impostergable imperativo ético de actuar”.

Frente a negociaciones en las que las diferencias entre países desarrollados y en vías de desarrollo y subdesarrollados, e incluso entre las grandes potencias mundiales y principales emisores de CO2, no permite llegar a un acuerdo equitativo, justo y vinculante, el Pontífice hizo un llamado a la reflexión de las partes: “Se deben superar los intereses y comportamientos particulares para que se desarrolle libre de presiones políticas y económicas. Una respuesta colectiva que sea también capaz de superar actitudes de desconfianza y promover una cultura de la solidaridad, del encuentro y del diálogo; capaz de mostrar la responsabilidad de proteger al planeta y la familia humana”.

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POR Tais Gadea Lara - 11 diciembre, 2014

Al Gore presente en la COP20

(Desde Lima, Perú) El ex vice-presidente de Estados Unidos y activista ambiental, Al Gore, inició ayer su participación en la 20° edición de la Conferencia de las Partes (COP20) en Lima.

Al Gore en la Conferencia de las Partes. Foto: Tais Gadea Lara

Comprometido activamente con la causa ambiental y con el trabajo conjunto entre los diferentes actores que inciden en el cambio climático, Al Gore inició ayer, miércoles 10 de diciembre, sus actividades formales en la COP20. Por la mañana participó en un evento de la delegación de China. “Es un momento histórico aquí en Lima en la búsqueda de un acuerdo exitoso rumbo a París”, expresó Gore, quien agradeció a la comitiva de dicho país por su participación en la jornada.

Mientras las negociaciones siguen su curso con vistas a obtener un documento firme y vinculante, Gore destacó la importancia del acuerdo entre China y Estados Unidos como un antecedente significativo: “Es un acuerdo histórico que tiene un impacto multiplicador en los esfuerzos mundiales por solucionar la crisis climática que, es sin duda, una crisis de equidad  del crecimiento de los países. Conozco el acuerdo, conozco a los presidentes de ambos países y puedo decir que la gente empezó a moverse frente al cambio climático”.

En este sentido, Gore compartió su visión sobre cuál debiera ser el camino a seguir desde Lima hasta París: “Debemos elegir si queremos seguir el camino correcto o el incorrecto. Debemos trabajar no solo con los gobiernos, sino también con las organizaciones no gubernamentales y las compañías”. El ex vice-presidente de Estados Unidos destacó el rol del sector privado en las negociaciones ya que son quienes podrán invertir en el desarrollo de energías renovables y, así, en la promoción de un futuro sustentable.

Gore retomó tres poemas de diferentes autores para dar cuenta de los aspectos que se ponen en juego en los procesos iniciados en Lima el lunes 1 de diciembre pasado y que concluirán el próximo año en París:

“Hope is like a path in the countryside: originally there was no path – yet, as people are walking all the time in the same spot, a way appears” (Lu Xung) (La esperanza es como un camino en el campo: originalmente no había camino – sin embargo, como la gente está caminando todo el tiempo en el mismo lugar, un camino aparece)

“There is no path, paths are made by walking” (Antonio Machado) (No hay camino, se hace camino al andar).

“After the final NO there comes a YES and on that YES the future of world hangs” (Wallace Stevens) (Después del último NO llega un SI y sobre ese SI se apoya el futuro del mundo)

Por la tarde, como fundador de Climate Reality Project, Gore brindó una charla sobre cambio climático ante cientos de personas. Hoy continuará con su participación en la cumbre para poder contribuir en la búsqueda de afianzar un camino de desarrollo sustentable entre todos los actores involucrados.

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