POR Martín Cagliani - Junio 12, 2009

Agua potable a partir de la humedad del aire


Arrakis, un planeta que es un gran desierto. No tiene agua por ningún lado, allí se transforma en el valor más preciado. Hasta la transpiración se recicla. ¿Cómo consiguen agua los Fremen de Arrakis? Con cazadores de humedad. Esto que les cuento es ciencia ficción de la novela Dune, de Frank Herbert. Pero hoy en día no es tan ficción, y sí más ciencia.

image14 Agua potable a partir de la humedad del aire Uno ve un desierto, tanta arena, todo seco: No hay agua, dice. Podrá no haber en el suelo, pero en el aire sí. Científicos de Stuttgart, Alemania, han descubierto cómo obtener agua potable a partir de la humedad del aire. Es lo que hacían los fremen en Arrakis, ciencia ficción.

Lo novedoso no es obtener agua a partir de la humedad del aire, algo que hacen los animales del desierto desde hace millones de años, y que hacemos los humanos en una escala personal con trapos y telas grandes, sin ir mas lejos en Atacama. La novedad del método de los alemanes es que se basa completamente en energías renovables, y es por ende autónomo y sustentable.

Es mucha el agua que se mantiene en suspensión en el aire, por más que estemos en un desierto. En el desierto del Négev, en Israel, la humedad del aire promedio es del 64 por ciento. Esto significa que en cada metro cúbico de aire hay 11,5 mililitros de agua. Apenas si alcanza para un trago ínfimo, pero si pensamos a lo grande. Son litros y litros.

“El proceso que hemos desarrollado está basado exclusivamente en energías de fuentes renovables como colectores de energía solar térmica y paneles solares fotovoltaicos, que convierten al método en autónomo energéticamente”, dijo Siegfried Egner, jefe del proyecto.

El principio del proceso se vale de “higroscópicos de salmuera”, una solución salina que absorbe la humedad, para capturar la humedad del aire. Tienen unas torres por las cuales va bajando esta solución salina y en el viaje hacia abajo se va “empapando” del agua del aire. Luego es succionada hacia un tanque ubicado a unos metros sobre el suelo sellado al vacío. En el paso siguiente se valen de colectores solares, los espejos típicos de la energía solar térmica, se calienta la temperatura de la salmuera que es diluida por el agua que había absorbido.

Al estar todo encerrado al vacío, el punto de ebullición del líquido es más bajo de lo normal, así que el proceso se acelera. El agua hierve a los 100º C a nivel del mar, pero en las montañas el límite baja bastante. Lo miso sucede cuando se encierra algo al vacío, por la disminución de la presión atmosférica.

El agua que había sido absorbida por la salmuera se evapora logrando así separarlas, luego al condensarse baja de ese tanque a través de unos tubos controlados. La gravedad de esta agua bajando, continuamente produce el vacío que hay dentro del tanque, así que no es necesaria una bombeadora de vacío. La salmuera baja por otro lado, otra vez recolectando humedad a su paso, para volver a subir, y reiniciar el proceso.

Según los investigadores, el proceso se puede hacer a escala personal o una escala mucho mayor, como para suplir de agua potable a toda una población de una región árida. En la teoría todo funciona perfecto, y en la práctica a pequeña escala los científicos también han logrado que funcione. Así que sólo falta llevarlo a un nivel comercial.

Agua potable, sin ningún tipo de gasto energético. Y ojo, que esto no sirve únicamente para regiones desérticas, también podría aprovecharse, y con muchos beneficios, en regiones húmedas pero en las que el agua potable escasea.

Fuente: Instituto Fraunhofer-Gessellschaft vía ScienceDaily


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