El derretimiento del Ártico podría empeorar el Calentamiento Global
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En general tratamos de ver soluciones y no problemas, pero cuando son de esta dimensión, los tenemos que presentar.
El derretimiento del Ártico, que se viene dando desde hace varios años, es peligroso por muchas razones, y evidencia otros tantos peligros para el planeta, como si fueran pocos han descubierto uno nuevo.
El calentamiento global ha afectado en mayor medida a los polos, y de estos más al Ártico, que se calienta dos veces más que le resto del mundo, y que ha perdido gran parte del hielo que tenía hace apenas unos 20 años. Hielo que estaba allí desde hacía miles de años. Eso es malo por diferentes motivos, uno aumenta el nivel del mar, otro que esa agua de deshielo puede afectar a las corrientes marinas, al ser agua fría en grandes cantidades.
Pero como si fuera poco, han descubierto que los hielos más antiguos escondían burbujas de gas metano, uno de los gases invernadero más perjudiciales para el calentamiento global.
Bajo el Ártico hay muchos antiguos lagos, y en lo que fuera su lecho se ha almacenado el metano, que a medida que los hielos se derriten, está siendo liberado a la atmósfera en lo que es una bomba de tiempo que podría potenciar mucho más el calentamiento global actual.
Katey Walter, investigadora de la Universidad de Alaska–Fairbanks, viene estudiando el tema desde hace siete años. Dice que si el Ártico se derritiese por completo, algo que se augura para no dentro de mucho si no se toman medidas, se podrían liberar 50 mil millones de toneladas de metano, o sea 10 veces más de lo que hay hoy en día en la atmósfera que es en gran parte culpable del efecto invernadero que hace que nuestro mundo se caliente cada vez más.
Al menos en los próximos 50 o 100 años, no va a ocurrir eso, y esperemos que nunca, pero al paso actual se va liberando poco a poco se va liberando y el metano atrapa 25 veces más calor que el dióxido de carbono.
Según Walter contó a Scientific American, el metano estaba atrapado en los suelos congelados y en lechos de antiguos lagos, que desde hacía miles de años estaban bajo capas de hielo de varios metros de grosor. Hoy en día ese hielo tan antiguo se está derritiendo de a poco, y así es como este gas tan maligno para la atmósfera está siendo liberado.
El problema, es que a medida que se libera más metano, la atmósfera se calienta todavía más, y entonces se acelera el proceso de deshielo y así se entra en un círculo vicioso en el que ese metano atrapado en los fondos congelados se liberará cada vez más rápido.
Ya desde el año 2007 diversos estudios científicos apuntaban a los lagos que se están creando por el deshielo del Ártico como causantes del aumento de metano en la atmósfera, y también el permafrost, el suelo congelado, que está liberando burbujas de metano almacenadas en lo que antes eran espacios bajo varios metros de hielo.
Ha costado mucho y ha llevado mucho tiempo, pero los gobiernos están comenzando a tomar acciones, si bien muy lentamente. Ante la velocidad con que se están derritiendo los hielos continentales, las medidas tendrían que ser drásticas, porque sino no haremos más que mitigar las consecuencias del calentamiento global, no podremos detenerlo.
Fuente: Scientific American









