POR Martín Cagliani - Julio 7, 2009

Microalgas, eficaces en el tratamiento de aguas residuales


Las aguas residuales son uno de los grandes problemas de las ciudades. Las casas, los edificios, instituciones, locales comerciales e industrias generan desperdicios que van por las cloacas hacia una planta de tratamiento, y luego son arrojadas a ríos, arroyos o al mar. A veces son arrojadas sin ningún tipo de tratamiento, lo que contamina más todavía.

image59 Microalgas, eficaces en el tratamiento de aguas residuales Ahora investigadores españoles del Grupo de Tecnología Ambiental de la Universidad de Valladolid han descubierto que las microalgas pueden utilizarse para tratar aguas residuales y efluentes gaseosos tanto hogareños como agroindustriales.

La mayoría de las bacterias que actúan en la descomposición de los desechos hogareños, consumen oxígeno para vivir y producen dióxido de carbono, uno de los gases invernadero más peligrosos para el calentamiento global. Las algas, por el contrario, utilizan dióxido de carbono para crecer que luego transforman en oxígeno. Ahí ya tenemos una ventaja para utilizarlas en las aguas residuales, ya que forman una simbiosis con las bacterias, tan necesarias para eliminar los contaminantes orgánicos.

Las algas, aparte, necesitan de luz y otros nutrientes para la fotosíntesis, entre ellos el nitrógeno y el fósforo, compuestos presentes en las aguas residuales, y que también es necesario eliminar.

Así que un sistema simbiótico de microalgas y bacterias es el ideal para tratar residuos agrícolas e industriales, ya que tienen un costo muy bajo en instalación y mantenimiento.

Los investigadores españoles han tenido éxito al tratar con su sistema residuos ganaderos como purines de cerdo y vaca o gallinaza. También con melazas, desechos de la extracción del azúcar de cañas y remolachas. Pero incluso fueron exitosos en el tratamiento de residuos del petróleo o efluentes de matadero.

Incluso se está estudiando que tras completarse el proceso de tratamientos de residuos, las algas pueden usarse para otras cosas, como por ejemplo generar metano o biodiesel. También pueden utilizarse como fertilizantes para cultivos, mucho mejor que el estiércol, ya que tienen mayor cantidad de nutrientes.

También algunos tipos de algas tienen tanta concentración de proteínas, que hasta son más nutrientes que las semillas de soja, por lo que podrían utilizarse también para alimentación animal.

O sea que este sistema de microalgas no sólo trata los contaminantes de las aguas residuales, sino que una vez que se ocupan de los desechos, pueden tener muchas aplicaciones secundarias.

Fuente: SINC


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