¿Se puede confiar en una etiqueta que dice “orgánico”en Estados Unidos?
El mercado de los alimentos orgánicos en los Estados Unidos está creciendo de una forma sorprendente. De hecho, dentro de la industria alimenticia norteamericana, es el segmento que mas rápidamente evoluciona, y más y más empresas quieren formar parte de él.
¿Cómo manejar un fenómeno de tales magnitudes? Para empezar, desde el Gobierno se vienen pasando leyes desde el Departamento de Agricultura (US Department of Agriculture USDA). A su vez, hay tres categorizaciones dentro de lo orgánico. Un producto puede ser:
-100% orgánico
-USDA orgánico, que implica un 95% orgánico y es controlado por el Departamento de Agricultura
-70% orgánico
Los productos más difundidos y reconocidos (por ahora) son los del USDA. Pero, en los últimos años, se ha comenzado a debilitar la integridad de los productos certificados orgánicos por el este organismo.
Dentro de dicho departamento, está el National Organic Program, que fue creado en 2002 para implementar las leyes relacionadas con lo orgánico. Una de las principales reglas dictadas enuncia que para que un alimento sea considerado orgánico, sólo el 5% de sus componentes puede ser ‘no orgánico’. Esos ingredientes deben ser aprobados por el USDA e incluidos en una lista, cuyo largo, inicialmente, iba a ir siendo reducido. Sin embargo, en 2002 el número de componentes era 77 y hoy es de 245.
¿Qué está pasando con el USDA?
Dentro de las empresas que ingresan en este nuevo segmento, muchas son gigantes con mucho poder, como Kraft, Kellogg y Coca-Cola. Por medio del lobby, convencen al USDA de que les permita utilizar algunos ingredientes necesarios para la producción en masa a la que están habituados.
Un caso evidente es el de los agregados sintéticos en los alimentos orgánicos de bebes. En 2006, el USDA determinó que estas sustancias violaban sus regulaciones y debían ser prohibidas. Sin embargo, hoy, esos mismos agregados están en el 90% de los alimentos orgánicos de bebes, bajo el argumento de que promueven el desarrollo cerebral.
Desde los organismos del gobierno, quieren fomentar el crecimiento de la industria. A su vez, los consumidores quieren productos verdaderamente orgánicos. Así, surge una disyuntiva entre necesidades del consumidor y necesidades de las empresas.
Muchos tienen fe en el gobierno de Barack Obama, quien anunció que iba a duplicar el presupuesto del sector, y llenar el USDA de funcionarios que buscan el cambio.
Continuará…
Fuentes: Treehugger , Washington Post




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