POR Martín Cagliani - Julio 13, 2009

Atrapa Nieblas, cientos de litros de agua al día

PUBLICADO EN AguaCambio Climático

Las afueras de Lima, la capital de Perú, están ubicadas por lo general en lo alto de las colinas. Esas zonas alejadas suelen tener escasez de agua. Pero para ayudar a la gente que vive allí, que suele ser de bajos recursos económicos, ha acudido una ONG alemana, Alimón. ¿Cómo los ayudaron? Consiguiéndoles agua a partir de la humedad del aire.

image71 Atrapa Nieblas, cientos de litros de agua al día

Han colocado cazadores de nieblas, que son unas inmensas redes que capturan la humedad del aire.

Es raro que llueva en las colinas secas, y el agua escasea ya que es traída desde lejos, de los lagos andinos. Pero lo que sí tienen son épocas en que la ciudad se ve cubierta por densas nieblas procedentes del océano Pacífico.

Una sola de las redes puede recolectar cientos de litros por día. Esta no es una tecnología novedosa, ya que se viene utilizando desde hace unos 100 años en diversas partes del mundo, como ya vimos aquí mismo en Sustentator.

Si bien no se trata de un sistema que pueda servir a gran escala, o sea con miles de atrapa nieblas rodeando Lima, sí puede ser de gran ayuda. Allí no se pueden valer de pozos de agua, ni de ríos, ni tampoco de la lluvia. El agua se vuelve carísima, casi un bien de lujo, como lo era en el ficcional planeta de Arrakis.

Los biólogos alemanes Kai Tiedemann y Anne Lummerich son conservacionistas que han desarrollado un atrapa nieblas en base a un diseño de Robert Schemenauer, de FogQuest, quien a su vez lo había diseñado para unos pueblitos de Chile en los años 80.

El principal problema en Perú, y en especial en Lima, es que dependen en gran medida del agua que aportan los glaciares, y los arroyos y ríos que transportan su agua de deshielo. Pero con el calentamiento global, los glaciares se están achicando y desapareciendo.

Tiedemann y Lummerich recibieron ayuda económica de la National Geographic y de la Bayer AG para poder hacer una prueba piloto en el barrio de Bellavista con una población de 200 personas. Este pueblito está a unos 16 kilómetros al sur de Lima.

La gente se asentó allí hace pocos años, en tierras sin dueño. La ley dice que si se quedan el tiempo suficiente, y trabajan la tierra, pueden reclamarlas como propias al gobierno. Pero la ley también dice que tienen que plantar árboles en las laderas, y eso es casi imposible si no hay agua, ya que los árboles la necesitan para vivir.

Los árboles se piden para que puedan estabilizar el suelo, dado que son frecuentes los terremotos, y los deslizamientos de tierra, que pueden llegar a tapar a un pueblo entero. Tampoco tienen mucha agua para irrigar los campos, así que recibieron con buenos ojos la ayuda de los alemanes.

El proyecto de atrapa nieblas comenzó en 2006, y en él trabajó casi todo el pueblo de Bellavista.

Estos atrapa nieblas no trabajan con la condensación, como los que se instalan en los desiertos, o sea de la diferencia de temperatura entre el día y la noche, sino que deben atrapar, literalmente, el agua de la niebla. Ya que en los casos de condensación, la superficie fría de la red convierte en líquida el agua que está suspendida en forma de vapor. Pero en este caso, el agua ya está líquida en el aire en forma de pequeñas gotas.

Los siete atrapa nieblas instalados tienen cuatro metros de alto por ocho de ancho. Se ubican perpendiculares a los vientos predominantes, a medida que soplan, la niebla pasa por la zona, y la que choca contra las redes se queda allí atrapada y es escurrida hacia abajo.

Luego el agua escurre por cañerías hasta tanques y piletas que juntas pueden almacenar hasta 95 mil litros de agua. En un buen día de niebla, se pueden llegar a juntar 568 litros de agua.

Ahora han instalado más de estos sistemas en otros pueblitos alrededor de Lima, y hasta han mejorado los diseños para poder atrapar la niebla sin importar de donde sople el viento. Este nuevo diseño de Tiedemann y Lummerich ha aportado hasta 2200 litros de agua en un solo día.

Esperan poder ir instalando más en otros pueblos secos de Perú. Sin duda un proyecto loable que podría aplicarse a otras regiones secas del mundo que tengan también densas nieblas.

Fuente: National Geographic


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