POR Martín Cagliani - Julio 14, 2009

Lubricantes industriales biodegradables

PUBLICADO EN Reciclado

En la industria se necesita usar lubricantes, y los que se fabrican y utilizan tienen compuestos contaminantes y que no son biodegradables. Por eso investigadores de la Universidad de Huelva quisieron volver a la industria más amigable con el medio ambiente, y para ello desarrollaron un lubricante biodegradable y no contaminante.

image68 Lubricantes industriales biodegradables En un artículo publicado en Green Chemistry cuentan que su fórmula no incluye ninguno de los componentes típicos de los lubricantes industriales como aceites sintéticos o derivados del petróleo y espesantes fabricados con jabones metálicos o derivados de la poliurea.

Ellos se valieron de una grasa lubricante ecológica a partir de aceite de ricino y derivados de la celulosa.

“El objetivo de esta investigación ha sido desarrollar una formulación que se pueda aplicar como grasa lubricante basada exclusivamente en el uso de materiales naturales y, por tanto, 100% biodegradables”, dijo José María Franco, ingeniero químico de la Universidad de Huelva, y coautor del estudio.

Estas grasas ecológicas son llamadas oleogeles, que se forman con derivados de la celulosa de las plantas y con aceite de ricino. Según los autores esta fórmula nueva es una alternativa ecológica a “las grasas lubricantes tradicionales, que cuando se vierten al medioambiente producen una contaminación difícil de combatir”.

Es que millones de toneladas de estos lubricantes no biodegradables procedentes de las maquinarias industriales son vertidos en ríos, arroyos, mares y campos. Al no degradarse pueden permanecer contaminando napas subterráneas durante más de cien años. Lo que sería peligroso para nosotros los humanos, pero también para la vida vegetal que se alimenta de ese agua, y la vida acuática de esos ríos y mares.

Según dicen los investigadores españoles, el nuevo lubricante biodegradable “presenta una estabilidad mecánica similar a la de las grasas tradicionales, y aporta gran resistencia a la temperatura, con propiedades reológicas (viscosidad) que no se modifican sensiblemente, aunque hemos detectado un alto grado de expulsión del material al someterlo a grandes fuerzas inerciales con altas temperaturas”.

Es hora de ir amigando cada vez más la industria con el medioambiente.

Fuente: SINC


comenta aqui