¿Una solución para las bolsas de plástico?
Foto: Premier Packaging, Flickr
Las bolsas de plástico son una parte de nuestras vidas. Están presentes en cada compra que realizamos, ya sea en un supermercado, almacén de barrio o negocio de cualquier rubro. Es el regalo “gratis” para llevar nuestra compra. Esas bolsas, cuya vida útil es muchas veces de segundos, perdurarán en el medio ambiente mucho más que cualquiera de nosotros. Se calcula que tardan en degradarse alrededor de unos 300 años y la mayor parte de ellas acaban en un basural o bien incineradas. Ambos resultados constituyen un grave problema ya que su incineración genera gases contaminantes nocivos para la salud humana y el hecho de su larga longevidad hará que contaminen suelos, cursos fluviales y mares. No son pocos los animales que mueren asfixiados por culpa de las bolsas cada año. Además se generan incluso problemas en nuestras infraestructuras, como por ejemplo, bloqueos en alcantarillados que pueden generar inundaciones.
Por si fuera poco las bolsas no sólo son problemáticas al final de su utilización, sino también al comienzo de su fabricación. Generalmente se componen de polietileno o de polipropileno, compuestos que se obtienen del petróleo. En el proceso de elaboración, nuestras queridas bolsas emiten a la atmósfera una cantidad considerable de CO2 principal gas causante del cambio climático.
Teniendo en cuenta todo estas consecuencias negativas, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires sancionó en Octubre de 2008, la ley 13.868 que establece la prohibición del uso de las bolsas de polietileno y todo plástico convencional entregados por los comercios para el transporte de mercaderías.
La ley establece que las mismas deberán ser reemplazadas por otros materiales biodegradables, sin hacer especificaciones sobre cual debe ser este material para no favorecer a ningún sector en particular. Existen distintas alternativas ecológicamente más amigables como ser las bolsas de papel, las nuevas bolsas hechas a partir de plásticos biodegradables que ya se pueden ver en algunos supermercados y negocios o las viejas conocidas bolsas de tela.
Los tiempos estipulados por la ley para el reemplazo de las mismas va de 12 meses para los hipermercados, supermercados y minimercados de venta al por menor y de 24 meses para los comercios más pequeños. La nueva reglamentación estipula sanciones y multas para aquellos que pasado este período sigan otorgando bolsas plásticas a sus clientes.
Esperemos que esta iniciativa a nivel provincial se traslade a nivel de todo el territorio nacional para así poder erradicar este problema de nuestro país y más importante aún que la ley sea acatada para que ya en octubre de este año las bolsas de plástico empiecen a desaparecer de nuestro paisaje diario.




Cargando...




