¿De dónde obtiene su energía la Argentina?
La Argentina es uno de los países más ricos en el mundo en cuanto a recursos para las energías renovables. Tenemos recursos casi ilimitados para la energía eólica, en las costas marinas y en la Patagonia, principalmente; energía solar en el norte del país; y energía de las mareas en la larga costa marina que tenemos.
Pero a pesar de ello la mayor parte de la energía de la Argentina proviene de la quema de gas, de petróleo y en menor medida de carbón. Le sigue en cantidad la energía hidroeléctrica, y luego la energía nuclear. La hidroeléctrica es renovable, pero no es una energía ecológica.
Apenas tenemos instalados unos 30 megavatios de potencia de energía eólica, la solar casi ni existe. Esto por más que tenemos una ley desde 2006 que debería incitar a la búsqueda de al menos un 8 por ciento de energías renovables en el total de la energía generada en el país.
Nuestra principal fuente de energía hoy en día, es de las más contaminantes del mundo. La quema de gas, combustible o carbón, para producir energía es una de las principales causantes del calentamiento global, ya que generan inmensas cantidades de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero.
Hoy en día tenemos activas 23 de estas centrales, 14 hidroeléctricas y 2 plantas nucleares. Una de las principales quemadoras está pegadita a la ciudad más poblada de Argentina: Buenos Aires.
Se trata de la Central térmica Costanera, la mayor planta termoeléctrica de Argentina, ubicada en la zona del puerto de Buenos Aires, a pasitos de la Reserva Ecológica de Buenos Aires.
Esta planta quema tanto gas como fueloil, un producto residuo del petróleo que es muy contaminante. Toda la central completa tiene una potencia de 2324 megavatios. Es la industria más contaminante de Buenos Aires. Tan sólo durante 2008 emitieron 1.795.402 de toneladas de dióxido de carbono. Es mucho…
Empezó a funcionar en 1963, y fue creciendo cada vez más, siendo el último agregado de potencia en 1997. Representa un gran porcentaje de la energía total de todo el país, si bien su principal función es proveer de electricidad a la ciudad más poblada y devoradora de energía del país.
¿Podría Buenos Aires deshacerse de ella? Sí. ¿Qué esperamos? No es tan sencillo. Primero, es un gran negocio, no van a querer renunciar a ellos las empresas que la manejan Endesa-Costanera S. A.. Sin contar con que hay que reemplazar todo ese potencial energético.
Se podría hacer con energías renovables, pero otra vez nos chocamos con el problema de que para ello hay que invertir mucho dinero en energía eólica e incluso energía de las mareas. Todo esto podría estar cerca de la ciudad, en la provincia de Buenos Aires.
Es un casi imposible con los gobernantes que tenemos, pero si fomentamos cada vez más el uso de las energías renovables, y la reducción del consumo energético, podremos quitárnosla de encima (a la central, no piensen mal).
La próxima vez que deje encendida una luz en una habitación vacía, o que dude en reemplazar sus lamparitas incandescentes por unas de bajo consumo, vuelva a leer este artículo.










