Comahue, “batería” natural que podría acumular energía solar
La energía solar es una de las energías renovables que más futuro tiene, que más avances está generando día a día, y la que seguramente será el principal reemplazo de las energías contaminantes. Pero eso será más a futuro, por ahora puede ir avanzando como una más dentro de la batería de energías renovables. Una de las razones es que por ahora sigue teniendo un problema: no es constante, es estacional.
La energía solar depende de la insolación, que es la cantidad de energía que llega a los paneles solares en forma de radiación solar. La mayor insolación, o las horas pico, suele ocurrir en el mediodía, pero no todos los días son iguales. El mejor momento del año, suele ser el verano. Por eso hablamos de estacionalidad de la energía solar.
Para que se hagan una idea, un día de verano en Buenos Aires suele tener unas seis horas pico, o sea de mayor insolación, mientras que en invierno a penas si se llega a las dos horas y media.
Nicolás Brown, estudiante de Ingeniería Industrial del Instituto Tecnológico de Buenos Aires, está investigando desde hace tiempo en energías renovables para Argentina. En su tesis ofrece una idea para resolver este problema de la estacionalidad de la energía solar, que es acumulando, almacenando esa energía.
Hay muchas propuestas para almacenar la energía solar, aunque por ahora no se están utilizando. “Se discuten alternativas de lo más variadas”, dice Brown en su estudio sobre el tema. “Desde almacenamiento de hidrógeno electrolizado con energía solar, baterías, ultra-capacitores, volantes de inercia (flyweels), almacenamiento térmico en sales fundidas, etc.”.
Pero el sistema que Brown propone es un almacenamiento “natural”. Utilizar el agua embalsada en las represas hidroeléctricas. Más específicamente en la región de Comahue.
“Mediante una utilización optimizada de la energía embalsada en las represas ubicadas sobre el río Limay”, dice Brown, “se podría consumir en invierno (cuando la energía es más cara y contaminante, debido al consumo de combustibles líquidos para generación térmica) la energía generada en verano”.
Según Brown en Comahue se podría almacenar la energía generada por 2500 megavatios pico de potencia solar. Esto se podría lograr si las centrales de energía solar son conectadas a la red eléctrica.
¿Cómo podría ser esto?
Ubiquémonos. Comahue es la región norte de la Patagonia, con ríos potentes como el Limay, el Neuquén y el Negro. En ellos hay diferentes embalses que en total generan el 11,5 por ciento de la energía generada en toda la Argentina, según nos cuenta Brown.
Casi el 90 por ciento de la energía generada en la Patagonia, en la región de Comahue, va a parar a la ciudad de Buenos Aires y al conurbano bonaerense.
Estos embalses y represas hidroeléctricas, generan electricidad, ese 11,5 por ciento, al dejar correr el agua de los embalses. Ese agua que corre, pasa por turbinas que generan la energía.
La propuesta de Brown, es que esa agua embalsada se utilice como una especie de batería o reservorio de energía. ¿Cómo es esto?
La energía solar tiene su pico en el verano, como veíamos. Entonces si apostásemos de lleno a la energía solar, podríamos tener mucha energía suficiente para todo el país procedente de esta fuente. Pero claro, no es constante. Aportaría la mayor parte de la energía en verano, en invierno baja a un tercio de su potencia.
Así lo que propone Brown es que en verano se utilice principalmente la energía solar, y que los embalses y represas mantengan su agua, y la conserven así para utilizar en los meses del invierno, en que la energía es más cara, más escasa y más contaminante.
Cabe aclarar, también, como ya contábamos a raíz de la fuente de donde procede la energía que se consume hoy en día en Argentina, que la fuente principal de energía en Argentina es el gas. O sea la quema de gas. Pero el gas también se usa para calefacción, por lo que en invierno hay menos gas para electricidad, y por ende se tiene que quemar otro combustible, que suele ser un derivado del petróleo, más contaminante todavía que la quema de gas.
Con la energía solar como fuente en verano, y la “batería” hidroeléctrica para el invierno. El consumo de derivados del petróleo se podría abandonar gradualmente, y se utilizaría cada vez menos energía térmica tradicional.
Este método no es una novedad, ya que se lo utiliza incluso hoy en día pero para gastar menos energía térmica, energía procedente de la quema de gas u otros combustibles. la propuesta es que el avance de la energía solar, sea apuntalado por la “batería de Comahue”, y no que sea una avanzada en solitario. Que si se apuntala con un avance igual pero en energía eólica, que es más confiable que la solar, y a esto le vamos sumando otras alternativas, como la energía mareomotriz, entonces podríamos ir dependiendo cada vez menos de las energías contaminantes.
Para su investigación, Nicolás Brown, utilizó datos de CAMMESA, de la Autoridad interjurisdiccional de cuencas, los informes de fotovoltaica de la IEA y la insolación de Gaisma y Apricus.









