POR Martín Cagliani - Octubre 29, 2009

la vuelta al mundo en un colectivo que funciona a aceite usado


El autobús de Andy Pag ha recorrido 4800 kilómetros con un motor alimentado con aceite vegetal usado. Así es, este ambientalista ha estado recorriendo el mundo desde el 19 de septiembre, cuando salió de Londres para demostrar que se puede utilizar otros combustibles sin necesidad de recurrir a los derivados del petróleo, que son contaminantes y no renovables.

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La llamada Biotruck Expedition tiene como meta dar la vuelta al mundo en su micro emitiendo menos de 2 toneladas de dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero y también principal causante del calentamiento global.

Según Andy Pag huele horrible viajar en un micro que funciona con grasa como combustible, pero es por una buena causa, dijo en Estambul donde estuvo hace poco.

¿Por qué quiere gastar menos de 2 toneladas de dióxido de carbono? Porque las naciones más industrializadas han acordado que ese deberá ser el tope de emisiones por persona para el año 2050. ¿Pero faltan 40 años? Dirá usted, y sí, los políticos son así. Hasta que no tienen la soga al cuello, no actúan…

Ese tope es el que los científicos han calculado que es el ideal para que no sigamos contaminando el mundo, pero el problema es que actualmente se emiten entre 10 y 15 toneladas anuales por persona en países como Inglaterra o Estados Unidos.

Así es que Andy Pag y su Biotruck Expedition están intentando dar la vuelta al mundo sin emitir más de 2 toneladas de CO2 para poder dar a conocer qué significa esto.

La expedición ya ha recorrido Francia, Suiza, Italia, Croacia, Grecia y ahora está en Turquía. Todo lo que ha usado por combustible durante esos 4800 kilómetros es biocombustible a base de aceite de cocina y grasa de las papas fritas que recolecta en el camino.

El micro en sí está todo construido de materiales reciclados, hasta la carrocería fue rescatada de un basurero. El motor fue convertido para que pudiese funcionar con aceite vegetal como combustible. Dentro del micro tienen un sistema de filtrado para poder limpiar y volver a usar el aceite que recojan en el camino de restaurantes y lugares por el estilo.

Obviamente viajan con un tanque de combustible muy grande, 1500 litros, que les permite recorrer al menos unos 8500 kilómetros sin volver a recargar. Esto porque no es fácil encontrar aceite de cocina usado en todos lados, pero cuando lo hacen, recargan todo el tanque.

Adentro tienen lámparas LED alimentadas por un panel solar que tienen en el techo del micro. Todo el amoblado interior es reciclado, y el baño no usa agua, ni químicos, que como si fuera poco, convierte los desperdicios humanos en compost.

El viaje lo pueden seguir en el blog y en su sitio propio. No lo dejemos solos, acompañémoslo en el camino y difundamos su idea.

Vía TreeHugger


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