Sustentator lo explica: RELLENOS SANITARIOS
Un relleno sanitario es una de las posibles maneras de tratar residuos sólidos urbanos previamente clasificados. Citando la definición de la ASCE (American Society of Civil Engineers), podemos presentarlo como una técnica para la disposición final de los residuos sólidos en terrenos, sin causar perjuicio para el ambiente y sin ocasionar molestias o peligros para la salud, ni el bienestar y seguridad pública.
Se construyen con capas de residuos sobre un suelo debidamente impermeabilizado por una membrana (de manera tal que los líquidos segregados por los residuos no contaminen las aguas subterráneas).
Día tras día, las capas de basura acumuladas deben ser cubiertas con tierra para aislar adecuadamente los desechos del ambiente exterior evitando que se contamine el aire y que se acerquen personas o animales, que podrían enfermarse.
Al mismo tiempo, los subproductos de la descomposición de los residuos son manejados en instalaciones cercanas al relleno. Por un lado, el líquido generado, llamado lixiviado, recibe un tratamiento similar al de las aguas residuales domésticas. Por otro lado, el gas generado o biogas (compuesto por metano, dióxido de carbono, amoníaco y ácido sulfhídrico) es despojado de sus contaminantes y utilizado para generar energía.
Una vez que el relleno sanitario ve completada su capacidad, se lo cierra utilizando una capa de cobertura final y una posterior forestación.
Si bien es una alternativa muy superior a un basural a cielo abierto, no todos los aspectos son positivos: requieren de un riguroso control, incluso después de su completado pues tienen un peligro potencial.
Por nuestra parte, podemos volvernos más sustentables preclasificando nuestros desechos hogareños, reciclando y generando una menor cantidad de basura (consumiendo sólo lo necesario), y manteniéndonos informados sobre cómo nuestra ciudad maneja nuestros residuos.









