RevolutionAIR: mini turbinas eólicas creadas por Philippe Starck
En 2008, Starck hizo un anuncio que dejó al mundo del diseño y la arquitectura sin palabras. Starck declaró la frustración que le generaba reconocer que todo lo que había diseñado hasta ese momento, no servía para nada. “Todo lo que he diseñado es innecesario… y estoy avergonzado de que así sea”. Pero, ¿quién hubiera imaginado que este anuncio daría pie a una buena noticia? Efectivamente Starck dejaría de producir productos inútiles, como exprimidoras para jugo con forma de araña alienígena o mesitas ratonas con forma de enanos, para fabricar productos realmente necesarios: aquellos que generarían un aporte al cuidado medioambiental. Fue entonces que presentó una turbina eólica cuadrangular y que bautizó con el nombre de “Ecología Democrática”. El producto fue presentado durante el show GreenEnergy en Milán y lanzado al mercado durante septiembre de ese mismo año.
Pero las innovaciones del multifacético Philippe Starck en el campo de la sustentabilidad no terminan ahí. Hace unas semanas, este diseñador y arquitecto francés presentó las nuevas versiones: una réplica de menor tamaño y otra con turbina helicoidal. De esta manera, Starck realiza un nuevo aporte al desarrollo de alternativas energéticas.
Ambos modelos del producto fueron presentados hace unas semanas por Starck en La Trienalle de Milán, luego de un trabajo arduo que le llevó 2 años. El diseño se realizó especialmente para el grupo italiano Pramac, fabricante de grupos electrógenos tradicionales e interesados, al igual que él, en las energías renovables. Starck forma parte del equipo de inventores que trabaja en el departamento de alta tecnología para la democratización de la energía, fundado precisamente por Pramac y que se encuentra desarrollando el novedoso auto eléctrico.
Así fue cómo nació este interesante mini generador, denominado RevolutionAIR, que está hecho básicamente de material ultraligero, conectado a un acumulador que transforma la energía en eléctrica, de fácil utilización y accesible. La idea fue crear un producto que pudiera ser instalado en jardines, terrazas, techos y que permitiera al usuario autogenerar su propia energía. Este último era uno de los aspectos que a Starck más le interesaba, ya que uno de sus objetivos principales era dar vida a un producto lo suficientemente atractivo -estéticamente hablando- que todos quisieran tener.
Las turbinas de ambos mini generadores son de un tamaño muy reducido, y giran en el eje vertical, por lo que el ruido es prácticamente imperceptible. “Esta es una suerte de escultura moderna”, reconoció Starck en una entrevista a la prensa. “La idea es que todos podamos producir nuestra propia energía, como cuando se instala un panel solar en el techo de casa”, agregó.
Hay dos modelos, el WT400 de dos palas que puede generar hasta 400 W con un viento
de 15 m/s (unos 54 km/h), con microturbina de forma rectangular y que mide 90 cm. Aclaramos que no es económico, al menos por ahora. Su precio ronda los 2.500 €. El modelo WT1kW de 3 palas, que puede generar 1.000 W (1 kW) con una velocidad de viento de 15 m/s, cuesta 3.500 €. Su microturbina es de forma helicoidal y es un poco más grande: 1.4 metros, sin contar el soporte. “Según el tamaño puede cubrir entre el 20 y el 60% de las necesidades de una vivienda”, precisó Starck.
Durante la presentación del producto, Starck dijo algo muy simple pero que no por eso deja de ser sabio: “Tenemos que ayudar a la gente a producir energía, a ser parte de la lucha. La energía no debería ser un castigo, deberíamos crear un deseo entre la gente a producirla”.
Y en eso estamos totalmente de acuerdo. El desarrollo de nuevas tecnologías que ayuden a aprovechar recursos ilimitados tales como el viento, a favor de la humanidad, es algo que desde Sustentator incentivamos y apoyamos. Y también destacamos el diseño de este producto, que tiene una sofisticación y una sutileza que fueron pensadas especialmente como incentivo para que el cliente quiera adquirirlo. Porque, tal como dice Starck, “la ecología no es solo una cuestión que tiene que ver con la economía y la protección de nuestro planeta, sino también con la creatividad y la elegancia”.
Fuente: Inhabitat









