POR Verónica Alimonda - Marzo 3, 2010

SER O NO SER VERDE


¿Qué tan verdes somos? ¿Nuestra manera de actuar se corresponde con lo que pregonamos? ¿O es sólo una pantalla para no dejar en evidencia que realmente no nos importan ni la preservación de los recursos naturales, ni la ecología ni el cuidado del medio ambiente?

Según un estudio universitario del que participaron Edward Maibach y Connie Roser-Renouf de la Universidad George Mason, junto con Anthony Leiserowitz, del Proyecto sobre Cambio Climático de la Universidad de Yale, la humanidad es hipócrita.  Lo que hicieron fue realizar una encuesta telefónica mediante la cual se preguntaba a la gente si, durante este año 2010, tenía intenciones de mantener, mejorar o no aquellas actitudes que colaboran con el cuidado del planeta.

Estudiemos ahora el siguiente cuadro:

image thumb SER O NO SER VERDE

La banda roja representa a aquellos que creen que la acción es importante pero no se comprometen; la banda azul representa a aquellos que creen que la acción es importante y se comprometen; y por último la banda gris, aquellos que no creen que la acción importante y, por ende, no hacen nada al respecto. La mayoría de los norteamericanos dice que es muy importante apagar las luces cuando no se usan (92 %), disminuir la temperatura del termostato durante el invierno (83%), y utilizar el transporte público o los clásicos pools (73%), entre otros comportamientos verdes. Sin embargo, este estudio determina que:

- El 88% de los norteamericanos dice que es importante reciclar en casa, pero sólo el 51 % casi siempre o siempre lo hace

- El 81% dice que es importante re-utilizar las bolsas de plástico, pero sólo el 33% casi siempre o siempre lo hace

- El 76% dice que es importante comprar productos regionales, pero sólo el 26% casi siempre o siempre lo hace

- El 76% dice que es importante caminar o andar en bicicleta en lugar de conducir, pero sólo el 15% casi siempre o siempre lo hace

- El 72% de los norteamericanos dice que es importante utilizar el transporte público o pool, pero sólo el 10% casi siempre o siempre lo hace

¿Imaginaban estos resultados? Alarmantes, no hay duda. Esto nos demuestra hasta qué punto interviene la convicción, y en qué medida nuestro accionar se corresponde coherentemente o no con lo que pregonamos.

Otro dato interesante tiene que ver con el consumo o adquisición de aquellos productos que provienen de empresas con políticas medioambientales. Aproximadamente el 33% de los encuestados compraron productos de compañías que hacen su aporte para reducir el calentamiento global, mientras que un porcentaje menor se rehusó a adquirir productos de empresas que son claramente recalcitrantes al respecto.

El estudio, denominado Las acciones de los americanos por conservar la energía, reducir desechos y limita el calentamiento global: Enero 2010, nos demuestra que aún nos falta recorrer mucho del camino que nos llevará a ser una población realmente comprometida con nuestro medio ambiente. Y, por sobre todo, es un camino que, sin lugar a dudas, brindará sus frutos. Reutilizar las bolsas de plástico que nos dan en el supermercado o usar las de tela, no desperdiciar agua, mantener desenchufados los equipos y electrodomésticos que no usamos son algunas de las acciones que debemos implementar de manera inmediata. Lo importante es “sembrar el hábito”, en especial entre los niños. Es un buen comienzo. Es mucho.

Fuente: Lab Spaces


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