POR Verónica Alimonda - Marzo 4, 2010

ENTREVISTA: OWN HOTEL PUERTO MADERO, Un hotel sustentable en Argentina


Sustentator entrevistó a Nicolás Bonta, presidente del grupo OWN Hotels, y a los arquitectos Julián Bonta, Adrián Donozo y Pablo Slomianski, quienes se encuentran desarrollando el proyecto del Own Hotel Puerto Madero, el primer edificio sustentable certificado de la Argentina. El hotel estará ubicado sobre la calle Azopardo, en el barrio porteño de San Telmo (aunque se publicita como Puerto Madero), y se estima que su apertura será durante el segundo semestre de 2011. El hotel contará con 26 suites y servicios tales como centro de negocio, Sky Bar y spa con piscina cubierta, entre otros.

Según Nicolás Bonta, presidente del grupo OWN HOTELS, “este es un proyecto que estamos desarrollando conjuntamente con un fondo suizo, Swiss Finance & Properties. Tanto ellos como nosotros apuntamos a ser pioneros en cuanto a hotelería sustentable en Argentina”.

Aquí les presentamos la entrevista:

Ahora bien, ¿qué es lo que avala que este hotel sea sustentable? En primerísimo lugar, el OWN Hotel Puerto Madero reúne los estándares del Leadership in Energy and Enviromental Design (LEED), una certificadora internacional del sistema de construcción verde desarrollado por el USGBC, que apunta a que las construcciones se diseñen teniendo en cuenta estrategias basadas en cuestiones tales como calidad medioambiental interior, eficiencia energética, eficiencia del consumo de agua, desarrollo sostenible del sitio y selección de materiales. En síntesis, estos criterios tienen por objeto respetar la buena práctica de las 3 Rs: reducción de los desechos y de los recursos utilizados, reutillización de los materiales y reciclaje de los materiales.

Pero, ¿cuáles son en detalle algunas de las reglamentaciones que debe cumplir este proyecto en particular para considerárselo sustentable?

Según nos explican los arquitectos Bonta/Donozo y Slomianski, “lo primero a decidir es la ubicación de la obra: la idea es que el edificio se integre a la comunidad, y para ello nos exigen que, entre otras cosas, se encuentre cerca de una estación de subte, justamente para incentivar a los empleados y clientes a utilizar un transporte público como tal”, aseguran. Otra de las cuestiones tiene que ver con brindar un transporte alternativo. Es por ello que, en la puerta del hotel hay bicicletas, para limitar así el uso del automóvil.

Un concepto interesante es el denominado “Efecto Isla de Calor”. En las zonas urbanas, la temperatura suele ser más elevada que en las afueras. Esto se debe principalmente a que el cemento de las edificaciones se calienta y retiene el calor. Para evitar entonces que el hotel sea considerado una fuente de calor más en la ciudad, LEED exige que las superficies horizontales como techos y terrazas cuenten con un 75% de material de gran reflexión o con un 50% de vegetación o bien con la combinación de ambos.

Otra de las exigencias es que el hotel cuente con la mayor cantidad de visual hacia el exterior, acompañado del ingreso de luz natural hacia el interior. La idea es precisamente generar un ahorro energético vinculado al uso de la iluminación artificial sólo cuando es necesario. A esto se suma que la fachada del OWN Hotel Puerto Madero será vidriada. “La fachada de vidrio posee una doble piel, lo que se conoce como fachada ventilada”, nos explica Slomianski. “De esta manera, se genera un balance térmico que se adapta a la necesidad del equipo de acondicionamiento”. Esta doble piel actúa como una barrera que regula la temperatura del interior del hotel.

Obviamente, el hotel será un edificio libre de tabaco. A su vez, contará con un sistema de riego proveniente del aprovechamiento del agua de lluvia, grifería temporizada en los sanitarios del área compartida y un plan integrado de clasificación de residuos.

“Un tema importante a resolver para nosotros fue el origen de los materiales para la construcción”, asegura Slomianski. “Los materiales deben provenir de una distancia no mayor a los 800 km, porque se apunta a disminuir el impacto medioambiental que genera su traslado”. Incluso se debió idear un plan para que el polvillo característico de cualquier obra no afecte al medioambiente. Cada mínimo detalle, de principio a fin, debe ser considerado como parte de un sistema de construcción ecológico.

Según Slomianski, “desarrollar proyectos sustentables genera mucha satisfacción”. Y es que el proyecto del OWN HOTEL Puerto Madero aporta diseño, creatividad y el concepto de trabajo en equipo de parte de empleados y de huéspedes. La realidad es que emprendimientos como este se generan debido a una creciente demanda de los consumidores, que exigen cada vez más que los productos y servicios que se les ofrecen tengan un aval sustentable. Y Nicolás Bonta asume el rol del grupo hotelero del cual es fundador: “Principalmente creemos que debemos aportar para mejorar la calidad de este mundo”.

Es por eso que hemos dejado para el final el requisito que consideramos más importante: “Uno de los puntos para la certificación es que este edificio sirva como herramienta de educación”, explica Nicolás Bonta. Es que LEED considera que una construcción es totalmente ecológica si las personas que la habitan o administran utilizan sus rasgos ecológicos al máximo. Los créditos en concientización y educación fomentan a los constructores e inversores a proveer a los dueños, inquilinos y encargados la educación y las herramientas para que ellos mismos entiendan qué hace sustentable a un edificio y cómo aprovechar al máximo ese rasgo.

Los hoteles ecológicos presentan una nueva alternativa para aquellos viajantes exigentes que no dejan libradas al azar cuestiones de cuidado medioambiental. Es que si se nos enseña que debemos empezar a actuar desde casa, ¿por qué suspender nuestras costumbres sustentables al viajar?


comenta aqui