Sustentator lo explica: energia geotermica
En las profundidades de nuestro planeta se encuentran enormes cámaras con roca fundida a miles de grados centígrados. En varios lugares del mundo, existen cavidades formadas por capas de roca especiales que atrapan agua y vapor a alta temperatura y presión, impidiendo que salgan a la superficie. Estas cavidades son conocidas como yacimientos geotérmicos, y la energía almacenada en ellos es conocida como energía geotérmica.
La explotación de esta fuente de energía puede realizarse perforando el yacimiento a 500 – 2000 metros de profundidad, y extrayendo el fluido caliente contenido en él (una mezcla de agua, vapor, gases y sales). Seguidamente, se separada el vapor del agua y sus impurezas. Por un lado, el agua líquida es reinyectada en el reservorio geotérmico para que éste no se agote. Por otro lado, el vapor limpio obtenido se aprovecha, haciéndolo pasar a través de una turbina acoplada hacia un generador. Se obtiene entonces electricidad a bajo costo y de forma permanente durante un período prolongado de tiempo.
Dependiendo de la temperatura a que sale el agua, se distinguen tres tipos de yacimientos geotérmicos: de alta temperatura (de 150 a 400 ºC, apropiados para grandes plantas generadores), de media temperatura (de 70 a 150ºC, utilizables para pequeñas centrales térmicas o industrias) y de baja temperatura (de 20 a 60ºC, destinados a satisfacer necesidades domésticas).
Una yacimiento con entre 100°C y 150ºC produce poca cantidad de vapor, pero aún así puede ser aprovechado para
producir electricidad en una central “binaria”. En estas plantas, el fluido caliente pasa a través de un intercambiador de calor, cediendo parte de su contenido energético a un segundo líquido que transforma en vapor y se encarga de accionar una turbina. Este vapor es luego recondensado y reutilizado cíclicamente.
En áreas del mundo donde no se encuentra fluido hidrotérmico es posible producir energía mediante la tecnología de “roca caliente seca” o HDR. Aquí se perfora la roca a una gran profundidad (del orden de los 3000 m) y se inyecta agua desde una fuente externa. El agua inyectada toma el calor contenido en la roca y se transforma en vapor. Nuevamente, este vapor es extraído y utilizado para generar energía eléctrica.
Estrictamente, la energía geotérmica puede agotarse a escala de yacimiento, pero puede tomarse como renovable a escala mundial, por su enorme potencial energético contenido. Se calcula que explotando los yacimientos disponibles en todo el mundo, tanto por tecnología binaria como convencional, se tendría acceso a 22400 TWh/año de electricidad durante muchísimos años. Esta cantidad de energía es enorme, ya que en la actualidad, la humanidad entera consume 15000 TWh/año.
La energía geotérmica ofrece ventajas económicas y ambientales, ya que genera muy pocos residuos en comparación con las energías convencionales.
Los inconvenientes principales de las plantas geotérmicas son la contaminación térmica y las posibles emisiones de gases contaminantes contenidos en el reservorio, que alterarían el ambiente próximo a las usinas. Todos estos factores son controlables con un buen diseño de la central y si se hace uso adecuado de los yacimientos geotérmicos.
Este es un ejemplo más de que con la tecnología adecuada, podemos explotar una energía mucho más amigable con el medio ambiente, e incluso más económica que la actualmente predominante. Sólo es necesaria la intención de hacerlo.









