Motos a aire comprimido
Las motos podrían ser la solución a los problemas de tránsito y de contaminación de las grandes ciudades. Pero no cualquier moto, sino una cuyo combustible sea el aire comprimido. Sí, un equipo de diseñadores hindúes ha desarrollado un motor para motocicleta que es alimentado con aire comprimido, por lo que cortaría de cuajo con las emisiones de gases de efecto invernadero de este tipo de vehículos. Lo más interesante es que podría ser barato y masivo.
Este motor consiste en una turbina que es movilizada con el aire comprimido almacenado en un tanque, que le permite alcanzar unos 80 kilómetros por hora, velocidad que podría mantener durante 30 minutos con el diseño del prototipo actual.
Fue diseñada por el Instituto SMS de Tecnología de Lucknow, India. Los planos y el modelo del prototipo fueron publicados en Journal of Renewable and Sustainable Energy de mayo.
El motor funciona empujando aire comprimido hacia una pequeña turbina. Allí el aire se expande y moviliza la turbina que, a su vez, le dan potencia al motor. El único desperdicio que genera este motor es… aire. Los diseñadores explicaron que el aire comprimido utilizado como combustible podría generarse con bombas alimentadas con energía solar o alguna otra energía renovable, para no sólo hacerlo más barato, sino que de esta manera el ciclo completo de esta moto sería ecológico.
Hay países como India o China, en los que las motos son legión, y se podría decir que son el vehículo de transporte primario. En India, por ejemplo, las motos son responsables por el 77 por ciento de la polución.
Este motor apenas es un prototipo, pero los investigadores han aclarado que podría comercializarse en apenas un año. Lo interesante es que no sólo podría servir para motos, sino que escalándolo podría utilizarse para mover coches, e incluso para cosas de menor tamaño, como los electrodomésticos. Así, en un hogar tipo, se podría tener un compresor de aire alimentado con energía renovable, y el aire comprimido podría a su vez alimentar al resto de la casa.
Fuente: Livescience




Cargando...




