Sustentator lo explica: Iluminacion LED
Un LED (Light Emitting Diode) o Diodo Emisor de Luz es un dispositivo electrónico que transforma electricidad en luz, de acuerdo con la teoría del efecto fotoeléctrico desarrollada por Albert Einstein, la cual establece que, cuando ciertos materiales semiconductores son estimulados con energía eléctrica, se produce luz y calor.
El elemento principal del LED o “chip” se encuentra en el interior del capuchón plástico del diodo y está compuesto por dos capas de semiconductores unidas, una de ellas es capaz de emitir electrones (capa semiconductora conocida como “tipo n”) y la otra de aceptarlos (capa semiconductora conocida como “tipo p”), emitiendo luz (fotones) durante este proceso.
Los LEDs están compuestos por elementos como Boro, Carbono, Nitrógeno, Aluminio, Fósforo, Arsénico, Zinc y Silicio. El color de la luz emitida por el diodo depende únicamente de los semiconductores que lo constituyen. Por ejemplo, el compuesto nitruro de Galio e Indio (InGaN) emite luz azul, mientras que luz verde y roja pueden ser emitidas utilizando fosfuro de Galio y arseniuro fosfuro de Galio respectivamente. Otros LEDs son capaces de emitir luz ultravioleta o luz infrarroja, ambas invisibles al ojo humano, pero útiles determinadas aplicaciones.
La luz blanca resulta de la composición de todas las longitudes de onda del espectro visible. Puesto que un LED emite luz monocromática únicamente (azul, verde, rojo, etc.), la luz blanca debe ser creada de forma adicional. Tecnológicamente, esto se resuelve combinando tres diodos: azul, verde, y rojo. De forma alternativa, también se puede lograr luz blanca con un LED azul recubierto de fósforo blanco, o con un LED ultravioleta y fósforo tricolor.
Existen numerosas aplicaciones para los LEDs. Se aplican en televisores, celulares, indicadores de estado (stand by), controles remoto, señales de tránsito, procesos de esterilización (LEDs Ultravioleta), crecimiento artificial de plantas, y, desde hace algunos años, en iluminación hogareña y urbana.
La iluminación por LEDs o “iluminación de estado sólido” cuenta con características completamente diferentes a las de las lámparas convencionales ya conocidas. No calienta un filamento metálico, como en el caso de las lámparas incandescentes. Tampoco calienta un gas halógeno o vapor de mercurio como sí lo hacen las lámparas halógenas y las de bajo consumo (CFL).
Una lámpara LED está compuesta por muchos diodos que, por su naturaleza de funcionamiento, le confieren varias ventajas importantes:
1-Una eficiencia energética del 90%. Sólo el 10% de la energía que consumen se transforma en calor. Esta es una gran diferencia respecto a las incandescentes (10% de eficiencia) y las de bajo consumo (40% de eficiencia).
2-Una vida útil de 45000 horas, equivalente a 15 años, y un uso diario de 8 horas. En contraste, una lámpara incandescente ofrece 1500 horas y una CFL 10000.
3-Encienden instantáneamente y de forma irrestricta. Esta no es una característica de las incandescentes (se pueden “quemar”) ni de las CFL, que terminan acortando mucho su vida útil. De hecho, no son apropiadas para pasillos, baños, o lugares donde la luz se prenda y apague frecuentemente.
Además de poseer estas características, son también muy resistentes a impactos y vibraciones, son reciclables, y algunos modelos especiales de lámparas permiten lograr, mediante control remoto, efectos de iluminación como atenuación de intensidad y cambio de color de forma manual o automática.
Las desventajas actuales respecto de las lámparas LED son principalmente dos. Por un lado, su eficiencia lumínica, medida en lúmenes por watt (el lumen es una medida de potencia lumínica percibida) ya que la tecnología actual ofrece en promedio 40 lm/W contra 10 lm/W de las incandescentes y 60 lm/W de las CFL. Si bien ya existen desarrollos de LED blancos que alcanzan 150 lm/W (valor típico de una lámpara de Sodio de alumbrado público), aún no se encuentran disponibles comercialmente. Este es por tanto, un punto a mejorar. Por otra parte, tienen un alto costo inicial en comparación con las demás alternativas, aunque, si se las piensa como inversión, pueden ser más que convenientes.
Para concluir, la iluminación de estado sólido es una tecnología con futuro . Una alternativa muy eficiente, convenientemente económica a largo plazo y, por sobre todo, más sustentable.
Fuentes: Wikipedia| Análisis sobre LEDs, Universidad Católica de Loja| Sustainable Energy Without The Hot Air-David MacKay









