Plantarse en el festival ecologico Aire: un mundo espera tu arbol
Este sábado 9 de octubre, durante el Festival Ecológico “Aire bajo la sombra del árbol”, contaremos con la presencia de Plantarse, una iniciativa que trabaja para promover la conservación de la diversidad biológica a través del plantado de árboles autóctonos. “Con este objetivo diseñamos nuestro sitio web de manera que se pueda donar online uno o más árboles que luego son plantados en reservas ecológicas y otros espacios públicos. Las jornadas de plantado son abiertas a la comunidad y representan un espacio de promoción del conocimiento que trasciende la acción individual con el afán de insertar en los hábitos sociales la experiencia ecológica”, nos explica Mariano Padró y Leandro Guazaroni.
Pero, más allá de querer conocer la interesante propuesta que ofrecerá Plantarse al público del festival, quisimos que Padró nos aclare dudas respecto de términos muy comúnmente usados, como forestación y reforestación.
Así que, en primera instancia, Mariano y Leandro nos cuentan que “en ambos casos se trata de plantar árboles, pero tienden a distintos fines. Técnicamente, la diferencia tiene que ver con la situación previa del espacio en el que son plantados los árboles: hablamos de “forestación” cuando el área no estuvo forestada durante un lapso de 50 años y de “reforestación” para el caso de que antes hubiera habido una deforestación. Sin embargo, en la práctica, hay una diferencia de objetivos. La forestación está más asociada con la explotación industrial del recurso, fundamentalmente para la producción de madera y papel. Muchas hectáreas con árboles de la misma especie, dispuestos alineadamente, donde nada crece. Esto no reporta mayores beneficios ambientales fuera de la captura de carbono. La reforestación, en cambio, se relaciona más directa y verdaderamente con la recuperación de un espacio. Se trata de identificar los bosques nativos que se encuentren degradados y a través del plantado garantizar su regeneración natural. De este modo, además de fijar las emisiones de gases de efecto invernadero, se conserva la biodiversidad, garantizando el hábitat de las especies tanto animales como vegetales y contribuyendo a la conservación del suelo y de la calidad del agua”.
Los árboles ofrecen alimento y protección para otras especies vegetales y animales. Son el hábitat natural tanto de aves, abejas, gusanos y mariposas como de grandes mamíferos. La importancia de los bosques tiene que ver justamente con la riqueza de su diversidad biológica. Hasta ahora sólo se han identificado 2 millones de especies entre los 50 o 100 millones que tendría el planeta, es decir menos de un 5%. Tres cuartas partes de este total se encontrarían en los bosques tropicales. Por eso representan un desafío fundamental para nuestro tiempo, cuando vemos cómo son deforestadas miles de hectáreas confundiendo el aprovechamiento de la naturaleza con su depredación.
Pero hay un tercer término, también conocido por todos, y que, al contrario de la forestación y reforestación, tiene que ver con la desaparición de los bosques: la deforestación. Los impactos son altamente perjudiciales, no sólo para el medioambiente sino para las especies animales, las aguas y el suelo. “Hay una multiplicidad de impactos, muy negativos, que se relacionan de manera directa con la deforestación”, nos explica Mariano. “Con la desaparición de los bosques quedan desprotegidos el suelo y las napas freáticas, provocando inundaciones y sequías. Se producen alteraciones climáticas. Deforestados, los bosques no pueden captar el exceso de dióxido de carbono y entonces se profundiza el calentamiento global de la tierra. Todo esto como consecuencia del daño, muchas veces irreparable, que infringe la tala sobre la diversidad de la vida”.
Tanto forestación como reforestación parecieran conceptos lejanos, orientados más a empresas e instituciones que al ciudadano común. Pero esta creencia es errónea. La sociedad tiene mucho para aportar a la causa que busca proteger y preservar los bosques de todo el mundo. Y Marino y Leandro poseen una respuesta esperanzadora, cierta y útil para brindarnos: “Lo más importante es tratar de consumir menos papel”. No parece tan difícil, ¿no? Sin embargo, las opciones se amplían, tal como lo hace su respuesta: “Otra opción es exigir, cuando consumimos productos forestales, que cumplan con la certificación forestal (ISO14.000 o FSC) que asegura el manejo sostenible de los bosques”.
Pero lo especial, lo atractivo y lo gratificante de todo esto, llega con una frase que despierta motivación, que nos llama a sumarnos, a ser partícipes, protagonistas… colaboradores del cambio que el planeta necesita. “Siempre que podamos, plantemos. Los árboles en la ciudad son muy importantes, no solamente los que están en los bosques prestan servicios ambientales sino también los que están en las calles o en los patios de nuestras casas. Protegerlos, fomentar su conservación, es un compromiso que debemos enfrentar entre todos, produciendo una acción colectiva que revierta la situación actual de deforestación”.
¿Por qué es importante difundir la importancia que tienen los bosques para todo el mundo? “Porque de otro modo nos estaríamos condenando, más temprano que tarde, a la extinción. La degradación de los bosques es una de las principales causas del retroceso actual de biodiversidad y tiene un impacto letal sobre la tierra en todas sus dimensiones. En este contexto, lo que se impone como necesidad es un cambio de paradigma, avanzar hacia un modelo de desarrollo al mismo tiempo más inclusivo y más sostenible. Pero para imponer un proceso con estas características hace falta que todos los ciudadanos tengamos la convicción y la voluntad de hacerlo posible. Por eso, entre otros hábitos cotidianos conservacionistas, podemos sumarnos a plantar como una forma de intervenir decididamente: con una acción concreta y generando conciencia”.
Lo que Plantarse nos propone durante el festival es dialogar, que la gente pueda acercarse y conocerlos, interactuar. “Somos una organización emergente y este festival representa para nosotros la mejor oportunidad para el intercambio de ideas, el aprendizaje de otras experiencias y todo cuanto nos ayude a mejorar nuestra propuesta. Aquellos que quieran van a poder sumarse a la iniciativa y plantar desde ahí mismo. Tenemos también algunas sorpresas que preferimos develar ese día… bajo la sombra del árbol”.









