POR Geraldine Assmus - Mayo 19, 2009

Básicos de ecología


La clave es entender el problema

La vida en la Tierra es posible gracias a la energía emanada por el Sol. Aproximadamente el 30% de la luz solar vuelve a dispersarse en el espacio por la acción de la atmósfera exterior, pero el resto llega a la superficie terrestre, que la refleja en forma de energía más tranquila y de movimiento más lento: son los rayos infrarrojos. La radiación infrarroja es trasmitida lentamente por las corrientes de aire, y su liberación final en el espacio se ve frenada por los gases de efecto invernadero (GEI), como el vapor de agua, el dióxido de carbono (CO2), el ozono y el metano.

efecto invernadero thumb Básicos de ecología
Los GEI representan sólo aproximadamente el 1% de la atmósfera, pero actúan como una manta o capa que rodea a la Tierra : retienen el calor y mantienen el planeta unos 30°C más caliente que si no existieran.

Las actividades humanas hacen que esta capa sea cada vez “más gruesa”: Los niveles naturales de estos gases se ven complementados por las emisiones de CO2 resultantes de la combustión de petróleo, carbón y gas natural; la tala de bosque, el metano y él óxido nitroso adicionales producidos por las actividades agrícolas. Una capa “más gruesa” de GEI retiene más los rayos infrarrojos y hace subir las temperaturas, calentando la superficie terrestre.

Según estimaciones basadas en modelos climáticos, la temperatura mundial media aumentará entre 1,4°C y 5,8°C para el año 2100. En el siglo pasado se registró un aumento de la temperatura de 0,6°C.

Estos cambios están ocurriendo a gran velocidad. Si las emisiones continúan creciendo al ritmo actual, se estima que en el siglo XXI los niveles del CO2 atmosférico serán casi el doble de los registrados en la era preindustrial.

El nivel del mar subió en promedio entre 10 y 20 cm durante el siglo XX, y para el año 2100 se prevé una subida adicional. El aumento de la temperatura hace que el volumen del océano se expanda, y la fusión de los glaciares y casquetes polares aumenta el volumen de agua, subiendo el nivel y contaminando reservas de agua dulce. Esto traerá aparejado un grave problema de agua potable: se reducirán la calidad y cantidad de los suministros de agua dulce.

Tan solo un leve aumento de la temperatura promedio produce cambio climático, alterando la compleja red de sistemas que hacen posible la vida sobre la tierra, como la cubierta de nubes, las precipitaciones, las pautas de los vientos, las corrientes oceánicas, la duración de las estaciones y la distribución de las especies vegetales y animales.

Aproximadamente el 25% de los mamíferos y el 12% de las aves corren peligro de extinción a medida que la subida de las temperaturas modifique la situación de los bosques, humedales y pastizales. Estos constituyen la base de su subsistencia. A su vez, el desarrollo humano les impediría migrar a otros lugares.

El hombre quema carbón, petróleo y gas natural a una velocidad infinitamente mayor que el ritmo con el cual se crearon dichos recursos. En ese proceso, el carbono almacenado en los combustibles se libera en la atmósfera y perturba el ciclo del carbono, sistema equilibrado a través del cual se produce un intercambio de carbono con el aire, los océanos y la vegetación terrestre. En la actualidad, los niveles atmosféricos de CO2 están aumentando más de un 10% cada 20 años.

Tras 150 años de industrialización cierto grado de cambio climático es inevitable. El calentamiento atmosférico ha ganado impulso y continuará repercutiendo en los sistemas naturales de la Tierra durante muchos años, aún cuando se reduzcan las emisiones de GEI y deje de aumentar su concentración en la atmósfera…

Pruebas actuales del cambio climático: Condiciones atmosféricas extremas

Tormentas más frecuentes y poderosas, inundaciones y sequías más numerosas e intensas. La subida de las temperaturas significa mayor evaporación, y una atmósfera más cálida puede retener más humedad; en consecuencia hay más agua en suspensión que puede caer en forma de precipitación. A su vez, las regiones secas pueden perder todavía más humedad si hace más calor; ello agrava las sequías y la desertificación. Los episodios atmosféricos extremos, que confirman las  predicciones de los modelos informáticos, son más frecuentes y se prevé que se intensifiquen y se multipliquen todavía más.

El retroceso del invierno

Durante el siglo XX, los glaciares se retiraron significativamente, las temperaturas del aire ártico aumentaron aproximadamente 5°C, (alrededor de 10 veces más que la media de la temperatura de la superficie mundial) y casi todos los glaciares de montaña de las regiones no polares retrocedieron.

Cambios en el mundo natural

Científicos han observado cambios inducidos al menos en 420 procesos físicos y comunidades o especies biológicas.

Compromiso Global

Los científicos señalaron las amenazas planteadas por el calentamiento atmosférico. Este afecta a todo el mundo y se entremezcla con cuestiones como la pobreza, el desarrollo económico y el crecimiento demográfico. Las pruebas encontradas en los decenios de 1960 y 1970 sobre el aumento de las concentraciones de CO2 en la atmósfera llevaron a climatólogos y expertos a pedir una intervención.

IPCC

En 1988, se creó el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) por iniciativa de la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Se trata de un grupo abierto a todos los Miembros de las Naciones Unidas y de la OMM (Organización Meteorológica Mundial). Este Grupo presentó en 1991 un primer informe de evaluación en el que se reflejaban las opiniones de 400 científicos. En dicho informe se afirmaba que el calentamiento atmosférico era real y se pedía a la comunidad internacional que hiciera algo para evitarlo.

Las observaciones del IPCC reflejan un consenso científico mundial y son de carácter apolítico. Su función consiste en examinar investigaciones, publicar informes periódicos de evaluación y compilar informes especiales y documentos técnicos relevantes para entender los elementos científicos del riesgo que supone el cambio climático provocado por las actividades humanas, sus posibles repercusiones y las posibilidades de adaptación y atenuación del mismo.

Para profundizar sobre este tema, encontrarás más información en la pagina web del IPCC

En Mayo de 1992, en Río de Janeiro (Brasil), se celebraron tres tratados internacionales en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC o UNFCCC), el  Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención de Lucha contra la Desertificación. Estas tres se denominan las “Convenciones de Río”.

UNFCCC

La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” (UNFCCC), establece una estructura general para los esfuerzos intergubernamentales encaminados a resolver el desafío del cambio climático. Reconoce que la estabilidad del sistema climático se ve afectada por actividades industriales y de otro tipo que emiten CO2 y otros gases que retienen el calor.

Fuente: UNFCCC

El texto del a convención comienza así:

“Reconociendo que los cambios del clima de la Tierra y sus efectos adversos son una preocupación común de toda la humanidad, Preocupados porque las actividades humanas han ido aumentando sustancialmente las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, y porque ese aumento intensifica el efecto invernadero natural, lo cual da como resultado, en promedio, un calentamiento adicional de la superficie y la atmósfera de la Tierra y puede afectar adversamente a los ecosistemas naturales y a la humanidad…”.

Para leer el texto completo , hace clic aquí

En la Convención, si bien es un documento “Marco” que debe desarrollarse con el tiempo, se fija el objetivo último de estabilizar las emisiones de GEI a un nivel que impida interferencias antropogénicas peligrosas en el sistema climático”. Se declara asimismo que “ese nivel debería lograrse en un plazo suficiente para permitir que los ecosistemas se adapten naturalmente al cambio climático, asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada y permitir que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible”.

Los Estados que no han firmado la Convención pueden acceder a ella en cualquier momento. La Convención ha recibido hasta la fecha 192 instrumentos de ratificación.

Protocolo de Kyoto

En diciembre de 1997, los gobiernos acordaron incorporar una adición al tratado, conocido como el “Protocolo de Kyoto”. Este refuerza los objetivos, principios e instituciones de la Convención, ya que las Partes se comprometen a lograr objetivos individuales y jurídicamente vinculantes para limitar o reducir sus emisiones de GEI. Sólo las Partes adheridas la Convención que sean también Partes al Protocolo (es decir, que lo ratifiquen, acepten, aprueben o adhieran a él) se ven obligadas por los compromisos del  Protocolo. Entre todos suman un total de  recorte de las emisiones de GEI de al menos el 5% con respecto a los niveles de 1990 en el periodo de compromiso de 2008-2012.

Incluyeron en el acuerdo de Kyoto mecanismos para el “Comercio de Emisiones” (posibilidad de comprar excedentes de CO2 a otros países que hayan reducido sus emisiones), un “Mecanismo para un Desarrollo Limpio” (proyectos en países en desarrollo por parte de países industrializados), “la implementación conjunta” (puesta en práctica conjunta entre países industrializados) y los sumideros (dependencia de los bosques y la vegetación para absorber CO2).

El acuerdo ha entrado en vigencia el 16 de febrero de 2005. En la actualidad 186 países lo han ratificado.

El Texto original del protocolo de Kyoto se encuentra aquí

Existe una Publicación muy interesante que expresa en forma clara y precisa la Convención Marco de las Naciones Unidas y el Protocolo de Kyoto. Lo podrás encontrar aquí